AGEPJ puso en conocimiento de la Administración General que en los Tribunales de Familia de Capital se vienen registrando, con creciente frecuencia, situaciones de violencia y agresión por parte del público hacia las y los trabajadores judiciales que allí desempeñan sus tareas.
Las situaciones de mayor conflictividad suelen registrarse especialmente en las Defensorías Públicas y en la OGA, lugares donde se reciben múltiples consultas diarias por parte de la ciudadanía y se brinda atención directa y continua. Las agresiones suelen originarse porque las personas que acuden a este fuero llegan en un estado de gran alteración, exigiendo respuestas inmediatas y son las y los empleados quienes las reciben y atienden directamente, y cuando las respuestas no resultan favorables, muchas veces son quienes terminan siendo objeto de agresiones verbales o incluso físicas.
Sin perjuicio de comprender el estado de vulnerabilidad y angustia que atraviesa la mayoría de las personas que acuden a los Tribunales de Familia, nada justifica que los trabajadores y trabajadoras debamos sufrir agresiones en nuestro ámbito laboral. Todos y todas merecemos desempeñarnos en un entorno seguro, donde se pueda trabajar en armonía y sin miedo.
Frente a esta situación, las delegadas y delegados del fuero presentaron una nota a la jueza encargada del edificio, Dra. Marcela Menta, solicitando la adopción de medidas de prevención y la presencia permanente de la guardia policial en los distintos pisos del edificio —no solo en planta baja—, especialmente en el primero, cuarto y séptimo piso, donde funcionan las Defensorías Públicas.
Asimismo, desde la AGEPJ se realizaron gestiones ante la Administración General del Poder Judicial, solicitando que se adopten las medidas de seguridad necesarias para resguardar la integridad del personal y garantizar condiciones de trabajo dignas para todo el personal del fuero de Familia.
Estas situaciones son similares a las denunciadas en las Unidades Judiciales y también conocemos en el Edificio de San Jerónimo, dónde también nos encontramos trabajando y profundizaremos gestiones. Pero se trata de una realidad que está altamente emparejada con la crisis económica y los resultados sociales cuando el Estado se retira. Situaciones que están lejos de solucionarse en el mediano plazo por lo que sí no se toman las medidas necesarias para las y los trabajadores judiciales, estos hechos no harán más que agravarse.
El compromiso, la empatía y la vocación de servicio de las y los trabajadores judiciales son pilares fundamentales del funcionamiento de fueros o espacios judiciales tan sensibles como los de Familia, Violencia Familiar y Unidades Judiciales. Por eso, desde AGEPJ reiteramos la necesidad de que se implementen de forma urgente acciones concretas que aseguren un ambiente de trabajo seguro, respetuoso y libre de violencia.






