Con análisis práctico y jurisprudencia actual

 

Curso intensivo de 5 clases virtuales + clase presencial práctica sobre el Procedimiento Declarativo Abreviado (PDA).

Modalidad combinada: presencial (clase práctica + virtual -contenido grabado-)

 

📍  Nueva sede confirmada

Villa María 🕒 

📅 Miércoles 17/6 – 17 hs  – Auditorio Colegio de Abogados Villa María: General Paz 371, Villa María


Expositores: Ignacio Bondone – Romina Lascano Tapia – Ana Rita Tagliavini – Carlos  Matias De Falco  (Vocal de la Cámara del Trabajo de Villa María).

 

Próxima sede:

– Villa Dolores

 

💰 Aranceles hasta 2 cuotas.

Afiliados al Gremio – socios AADTYSS – Matriculado Colegio de Abogados Villa María: $25.000 

Público en general: $40.000

 

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Desde AGEPJ rechazamos las descalificaciones y exposiciones mediáticas que, ante casos de alto impacto público, buscan señalar a trabajadores y trabajadoras judiciales como responsables individuales de problemas que tienen causas institucionales mucho más profundas.

Las y los empleados judiciales de Córdoba ingresamos por concursos públicos de antecedentes y oposición, contamos con formación profesional, capacitación permanente y sostenemos diariamente el funcionamiento del servicio de justicia en condiciones muchas veces atravesadas por la falta de recursos y la creciente demanda social.

Particularmente, las y los sumariantes de las Unidades Judiciales constituyen la primera línea de atención a la ciudadanía, las 24 horas del día, los 365 días del año. Son quienes reciben denuncias, contienen situaciones de extrema vulnerabilidad y garantizan el acceso a la justicia en los barrios y localidades de toda la provincia.

Por eso, rechazamos cualquier intento de convertir a trabajadores y trabajadoras en chivos expiatorios para evitar el análisis de los procesos, circuitos institucionales y decisiones de gestión que corresponden a los niveles de conducción.

La búsqueda de nombres propios por parte de ciertos medios de comunicación, de manera oportunista y poco profesional, sólo puede generar generar titulares, pero no resuelve los problemas. Las respuestas reales surgen de discutir responsabilidades institucionales, fortalecer los recursos disponibles y mejorar el funcionamiento del sistema, no de estigmatizar a quienes todos los días sostienen el servicio.

Las y los judiciales somos trabajadores capacitados, comprometidos e idóneos. Defender nuestra labor es defender una justicia más eficiente, más humana y más cercana a la comunidad.

AGEPJ contestó misiva de la Fe.Ca.Cor y los colegios de abogados nucleados que llama al diálogo y expresa preocupación por el conflicto recordando que el mismo tiene como causa principal la ley de emergencia jubilatoria que detrae hasta un 26% del salario y su negativo impacto en el acuerdo de equiparación que conseguimos en el 2025. Ademas AGEPJ recordó que existe un mecanismo institucional para tramitar los conflictos laborales: el cumplimiento de la ley provincial Nro. 8329 de 1993 de negociación colectiva en el sector público provincial y la Constitución Nacional.

AGEPJ recordó que el conflicto, que se extiende a lo largo de todo el año transcurrido con medidas de fuerza iniciadas apenas culminada la feria judicial, tiene como causa central la denominada ley de emergencia jubilatoria y su efecto negativo sobre el acuerdo de equiparación del 2025. Dicha norma detrae de los salarios un 4%, 6% u 8% según las categorías, elevando los aportes jubilatorios a la enorme suma de hasta un 26% del salario. «Esta exacción es claramente confiscatoria y constituye el eje de nuestro reclamo. Se trata de la defensa de un derecho elemental: que nuestro salario no siga siendo erosionado por el ajustazo que implica la ley de inequidad jubilatoria.”

El comunicado también subrayó que, si bien el Tribunal Superior de Justicia recibió en dos oportunidades a la conducción de AGEPJ durante el conflicto, y que el gremio presentó distintos proyectos de recomposición salarial, aún no hay propuestas concretas por parte del empleador.

En la nota de respuesta también se expresó la coincidencia con los colegios de abogados en cuanto a que el servicio de justicia está siendo resentido, y el gremio destacó la alta vocación de servicio, la importantísima tasa de profesionalización del personal –la más alta del país sin duda– y la fuerte identificación con los objetivos de brindar una justicia de calidad a todas y todos los cordobeses, pero así como las y los litigantes ejercen sus derechos, nosotras y nosotros también ejercemos los reclamos ante la iniquidad de una ley confiscatoria.

 

Para descargar nota presentada por AGEPJ HACER CLICK ACÁ

A 11 años del primer grito masivo de Ni Una Menos, la violencia machista sigue arrebatándonos vidas cada 36 horas. Esta vez, con la vida de Agostina Madeleine Vega.

Como mujeres feministas, este caso nos interpela y conmueve profundamente. Como trabajadoras judiciales, que representamos el 75% del total del Poder Judicial, nos interpela además desde un lugar que conocemos demasiado bien: el de quienes reciben las denuncias, sostienen guardias, escuchan los relatos de violencia, acompañan a las víctimas y sostienen cotidianamente un sistema que hace años muestra signos evidentes de agotamiento. Por eso conocemos estas falencias desde adentro. No hablamos desde la teoría: hablamos desde la experiencia cotidiana de quienes intentan hacer funcionar un sistema que hace tiempo opera por encima de sus límites.

Desde AGEPJ y desde Judicialas, venimos advirtiendo estas falencias mucho antes de que una tragedia vuelva a exponerlas ante la sociedad. Hace años alzamos la voz para señalar las profundas grietas estructurales que presenta el Poder Judicial en nuestra provincia: la falta de recursos humanos y materiales, la fragmentación de los circuitos institucionales, la falta de diálogo con el resto de los dispositivos estatales encargados de prevenir la violencia de género, la ausencia de una perspectiva de género real en la toma de decisiones y en los altos mandos de dirección y el riesgo de exigir respuestas eficaces a un sistema que funciona permanentemente al borde del colapso.

Más aún, trabajamos de manera activa y constante en iniciativas que invitan al diálogo entre las diversas partes del sistema de justicia. El protocolo contra la violencia laboral y de género, el proyecto por la democratización de las tareas de cuidado dentro del Poder Judicial y la más reciente mesa interinstitucional para mejorar el abordaje judicial de la violencia de género son algunas de las iniciativas que hemos llevado a cabo en los últimos años en torno a esta problemática.

Ante un Poder Judicial que se niega a revisarse y a hacer autocrítica, nosotras alzamos la voz con claridad: el sistema actual pregona una supuesta eficiencia y rapidez que choca contra una realidad cotidiana signada por el desborde, la fragmentación y un financiamiento escaso y mal dirigido, pensado desde arriba sin conocer el trabajo cotidiano ni donde radican las necesidades más urgentes. No hay perspectiva de género posible en instituciones desbordadas y que no escuchan a sus trabajadoras.

Las unidades territoriales (antes Unidades Judiciales) son el primer eslabón del proceso penal. Estas dependencias sufren un constante vaciamiento. Mientras la escala de violencia e inseguridad multiplica la cantidad de denuncias y causas a investigar, los recursos humanos y materiales disminuyen. Existen realidades que son imposibles de ocultar: guardias sostenidas por una sola persona durante toda la madrugada, oficinas sin infraestructura adecuada y equipos que deben responder a situaciones extremas con recursos cada vez más escasos. Bajo estas condiciones, es imposible garantizar simultáneamente la celeridad, la escucha y el acompañamiento que las víctimas necesitan.

Asimismo, las Fiscalías de Instrucción, el Fuero de Familia, el Fuero de Violencia Familiar y Género y el Ministerio Público Fiscal, también conviven con el aumento exponencial de la litigiosidad contando con cada vez menos recursos y con directivas de formas de trabajo propias de otra época, no actualizadas a las necesidades reales de hoy. Así los equipos técnicos y administrativos se ven obligados a priorizar lo urgente de lo urgente, trabajando bajo niveles intolerables de presión, angustia y estrés. El compromiso de los trabajadores y trabajadoras es absoluto, pero es el diseño institucional del abordaje de las violencias de género lo que falla.

Advertimos con profunda preocupación que, ante cada crisis, la decisión institucional es la amenaza de sumarios o represalias contra quienes instruyeron las causas. Se intenta buscar culpables individuales para ocultar las falencias de diseño, presupuesto y gestión del propio Estado; los que hace años venimos denunciando desde adentro. Esta persecución instala un paradigma perverso y dañino: el de «trabajar para cubrirse». Un trabajador o trabajadora judicial que ejerce sus tareas con miedo a ser el chivo expiatorio de una resolución sumarial no puede concentrarse en lo importante, que es brindar un servicio humano y eficiente a la comunidad. Las fallas de coordinación, la fragmentación entre fueros y los circuitos burocráticos que revictimizan a quienes buscan ayuda son responsabilidad política de quienes diseñan las estructuras, no de quienes las sostienen con su salud y su esfuerzo.

La verdadera prevención no empieza con la persecución penal

Frente a cada femicidio consumado suele instalarse la idea de que la responsabilidad exclusiva recae sobre el Poder Judicial. Sin embargo, esa mirada parte de un error de diagnóstico que impide discutir soluciones reales. El sistema judicial, y especialmente el derecho penal, no están diseñados primordialmente para prevenir delitos, sino para intervenir cuando los hechos ya ocurrieron o cuando existen situaciones concretas que son puestas en su conocimiento. Las fiscalías investigan conductas y persiguen responsabilidades una vez producida la vulneración de derechos; no pueden sustituir las políticas públicas de prevención ni convertirse en la única barrera frente a la violencia de género.

Si verdaderamente queremos evitar nuevos femicidios, el foco debe estar puesto en las falencias del Estado en su conjunto. La prevención requiere inversión sostenida en políticas públicas específicas, fortalecimiento de las áreas de género, equipos interdisciplinarios, programas de acompañamiento y dispositivos territoriales capaces de detectar tempranamente situaciones de riesgo. Escuelas, centros de salud, clubes, espacios comunitarios, municipios y organismos especializados deben contar con recursos y herramientas para actuar cuando las primeras señales de alarma aparecen. El Poder Judicial tiene la obligación de mejorar sus respuestas, optimizar sus diseños institucionales y articular acciones con el resto de los organismos estatales, pero seguir señalándolo como único responsable no evitará ningún otro femicidio. Por el contrario, desvía la atención de las transformaciones estructurales que resultan indispensables para prevenir la violencia antes de que sea demasiado tarde.

Desde Judicialas estamos convencidas de que con el diagnóstico no basta; por eso, las políticas de género e interinstitucionales son y seguirán siendo la prioridad de nuestro trabajo colectivo: hemos impulsado y convocado de manera proactiva a Mesas de Articulación Interinstitucional para mejorar el abordaje de la violencia de género en el Poder Judicial. Sentamos en la misma mesa a representantes de Unidades Judiciales, Fiscalías, Defensorías, Equipos Técnicos, Cámaras del Crimen, el Polo de la Mujer y el Fuero de Familia y Violencia Familiar y Género. Estamos identificando dónde fallan los circuitos porque somos quienes los operamos y hemos propuesto de manera constante canales de coordinación para terminar con la fragmentación de los fueros y la burocracia que revictimiza.

Sin embargo, para que estos cambios se consoliden, el Poder Judicial debe cambiar muchas cosas: primero asumir que la perspectiva de género no se agota en el cumplimiento formal de la formación obligatoria (Ley Micaela) y que es inaudito que el diseño de la persecución penal esté a cargo exclusivamente de varones, lo cual quedó en evidencia en la conferencia de prensa en el marco del femicidio de Agostina: no puede discutirse la violencia contra las mujeres sin mujeres participando de las decisiones. Con los últimos movimientos institucionales, la Fiscalía General de la Provincia de Córdoba quedó en manos de cinco varones y eso es una decisión política por parte del Estado provincial. Solo desde AGEPJ nos posicionamos en contra, no escuchamos a ningún medio de comunicación hacerse eco de este reclamo. Se necesitan políticas profundas que dejen de ver la temática como una cuestión accesoria y la asuman como el norte de una reforma integral.

En segundo lugar, hay que asumir las fallas graves que existen en la comunicación entre la justicia y la sociedad. La falta de empatía, de lenguaje claro, de un diálogo eficaz y sincero, solo demuestra la enorme distancia que hay entre quienes resuelven los conflictos y quienes los viven y transitan. Se tiene que abordar urgentemente la soberbia judicial a la que nos tienen acostumbrados muchos de los magistrados, todo lo cual quedó reflejado en las palabras – a nuestro entender – desafortunadas del fiscal Garzón. Los sumariantes, los instructores de la causa, los cuerpos operativos en conjunto, trabajaron comprometidamente para esclarecer lo sucedido, pero nada de eso se vio reflejado en la comunicación institucional, donde pareció que se olvidaron que lo que estaban informando a la comunidad era la muerte de una joven de 14 años.

Si el Poder Judicial – y el Estado en su conjunto – no analiza, escucha y resuelve de raíz las deficiencias del sistema, la estructura seguirá colapsando.

Este 3J, las judiciales de Córdoba reafirmamos nuestro compromiso con la sociedad y con las víctimas de violencia. Exigimos que el Estado en su totalidad asuma su responsabilidad institucional: necesitamos políticas integrales para erradicar la violencia de género, recursos humanos y materiales para sostenerlas y condiciones de trabajo dignas para cada trabajador y trabajadora de la justicia.

Las advertencias existieron. Las venimos denunciando desde hace años.

Es tiempo de que el Poder Judicial y el Estado escuchen a quienes trabajan dentro de él.

Ni una menos. Ni un femicidio más.

 

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El gremio de Judiciales de Córdoba aprobó por amplia mayoría un nuevo plan de lucha por recomposición salarial consistente principalmente en dos semanas de medidas de fuerza. La primera semana 60 hs. de paro con una movilización hacia Tribunales 1. La segunda semana un paro de 72 hs. en el interior y 60 hs. en capital con movilización hacia la casa de gobierno.

El gremio mantiene los reclamos centrales de: recomposición salarial urgente en cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025; derogación de la ley 11.087 (y su antecesora, la 10.955) que, licuan gran parte de esa equiparación; y el cumplimiento de los puntos acordados en la Asamblea del 12 de marzo de 2026 (carrera, ascensos, pases a planta, condiciones de trabajo e insumos). El sindicato insiste en las propuestas concretas de recomposición salarial en el marco del acuerdo vigente de equiparación. La asamblea expresó la importancia del reciente fallo del Tribunal Superior que ordena morigerar el porcentaje de los aportes extraordinarios y limitarlos en el tiempo atribuyendo en parte el mismo a la enorme movilización, tenacidad en el reclamo y unidad expresada por los gremios estatales en contra de la emergencia jubilatoria.

 

Asimismo la asamblea expresó su repudio al femicidio de Agostina Vega sumándose a la convocatoria a movilizar para el día de mañana 3 de junio a las 17 hs. en una nueva marcha de “Ni Una Menos”.

Plan de acción y calendario

. Primer paro de 60 horas
Miércoles 3 de junio, desde las 12 hs.: abandono y concentración en Tribunales I; comienza un paro general de actividades de 60 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo ni marcación.
Finaliza el viernes 5 de junio a las 24:00 hs. o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.
Viernes 5 de junio movilización con gremios estatales.
. Segundo paro de 72 hs. en interior y 60 hs. en capital
Miercoles 10 de junio. En interior inicia el 10/6 a las 0 hs. y en capital a las 12 hs. Movilización hacia casa de gobierno. El paro finaliza a las 24 hs. del día 12/06 o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.

Desde el Frente de Gremios Estatales Aportantes a la Caja de Jubilaciones entendemos que el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia que, al analizar un caso individual de un jubilado (Auto N° 50 de la Sala Electoral y de Competencia Originaria del TSJ, del 29 de mayo de 2026), dispuso morigerar la alícuota adicional prevista para activos y activas en la Ley 11087, reduciéndola del 8% al 6%, tiene una importancia central.

Más allá de los alcances concretos de esta resolución cautelar, que formalmente se limita a un caso individual, el fallo constituye un mensaje claro para el Poder Ejecutivo Provincial: la denominada «Ley de Equidad Previsional» no es otra cosa que un ajuste sobre los salarios de las y los trabajadores activos y sobre los ingresos de jubiladas y jubilados.

Durante todo este tiempo sostuvimos que el incremento de los aportes previsionales impuesto por la Ley 11087 implicaba una reducción salarial encubierta. También advertimos que esa disminución del salario de las y los activos impactaba directamente sobre la base de cálculo de los haberes previsionales, afectando derechos constitucionales y previsionales básicos.

 

Hoy la Justicia comienza a reconocer la razonabilidad de esos planteos.

 

A esta instancia se ha llegado gracias a la lucha gremial, política y judicial sostenida por el Frente de Gremios Aportantes a la Caja. Fueron las movilizaciones, las acciones de protesta, las carpas, las medidas gremiales y la permanente presencia en la agenda pública las que permitieron visibilizar la injusticia y la ilegalidad de una norma impuesta sin diálogo y a costa de los trabajadores y trabajadoras.

También ha sido fundamental la estrategia jurídica impulsada por las organizaciones sindicales junto a los equipos de abogados y abogadas previsionalistas, quienes mantuvieron viva la discusión judicial sobre la constitucionalidad de la Ley 11087.

Si bien en anteriores resoluciones la Justicia rechazó la legitimación activa de los gremios para promover acciones colectivas en representación de sus afiliados y afiliadas, este nuevo fallo termina dando parcialmente la razón a uno de los planteos centrales que venimos sosteniendo desde el primer día: el aumento de aportes previsionales impuesto a las y los activos constituye una afectación salarial que repercute directamente sobre los futuros haberes jubilatorios.

Si bien se nos ha negado la legitimación de las organizaciones sindicales para representar colectivamente a las y los trabajadores afectados y ello es una restricción que carece de razonabilidad; este resultado confirma que la lucha gremial, política y jurídica que venimos sosteniendo desde la sanción de la ley fue determinante para instalar el debate público y judicial sobre la inconstitucionalidad de esta reforma.

Entre los fundamentos del fallo, el TSJ sostiene que la medida dispuesta por la Ley 11087 garantiza que el haber jubilatorio respete el 82% del salario líquido del trabajador activo. Bajo ese razonamiento, entiende que si se mantuviera la cautelar dictada por la Cámara Contencioso Administrativa, el jubilado involucrado en el caso percibiría aproximadamente un 90% del salario líquido del activo en lugar del 82%. Sin perjuicio de ello, el propio Tribunal reconoce que el contexto actual ha variado sustancialmente y que esa modificación justifica la reducción de la alícuota extraordinaria del 8% al 6%.

Resulta particularmente relevante que el propio Tribunal reconozca que el contexto actual debe ser considerado al momento de evaluar la razonabilidad de las medidas adoptadas por la Provincia. Entre sus fundamentos, el TSJ destaca como un hecho nuevo el acuerdo alcanzado entre Córdoba y ANSES, mediante el cual el organismo nacional transferirá 120 mil millones de pesos al sistema previsional provincial, a razón de 10 mil millones mensuales hasta abril de 2027. Para el Tribunal, esta circunstancia modifica sustancialmente el escenario que dio origen a la Ley 11087 y justifica la reducción de la alícuota extraordinaria.

Pero el fallo va aún más lejos. El TSJ señala expresamente que las autoridades competentes deberán disminuir progresivamente los aportes establecidos por la legislación cuestionada, marcando una orientación clara respecto del futuro de la Ley 11087.

Se trata de un avance significativo. Si bien la resolución no declara aún la inconstitucionalidad de la norma en una sentencia de fondo, sí reconoce que el peso del ajuste debe reducirse y que, incluso, esa reducción deberá profundizarse en el tiempo. Es decir, la Justicia empieza a cuestionar uno de los pilares centrales de la ley que venimos denunciando desde su sanción.

Este nuevo escenario demuestra que existen alternativas distintas al ajuste sobre trabajadores activos y pasivos para atender la situación financiera de la Caja. Inclusive y viendo el acuerdo con ANSES es posible pensar en morigerar todas las escalas dispuestas por la Ley.

Experiencias similares en otras provincias confirman que las reformas previsionales regresivas encuentran cada vez más resistencia social, sindical y judicial. En Entre Ríos, las y los trabajadores estatales enfrentan un proyecto del ejecutivo regresivo que busca extender los períodos de cálculo de los haberes e imponer aportes extraordinarios. En Santa Fe, medidas similares han debido ser revisadas ante la presión gremial y los reveses judiciales.

Reafirmamos también que seguiremos exigiendo al Gobierno Nacional de Javier Milei el cumplimiento integral de las obligaciones de financiamiento previsional y la remisión efectiva de los fondos que corresponden a la Provincia de Córdoba. Del mismo modo, exigimos al Poder Ejecutivo Provincial que termine con el ajuste que implica la Ley 11087 y avance en la devolución integral de los aportes extraordinarios impuestos a trabajadores activos y pasivos, no sólo en los términos sugeridos por el TSJ sino en la totalidad del perjuicio ocasionado.

Asimismo, reiteramos que una parte sustancial de los problemas financieros de nuestra Caja tiene origen en políticas de precarización laboral que desfinancian el sistema previsional mediante mecanismos salariales no remunerativos, pagos en negro y formas de contratación que reducen los aportes y contribuciones que deberían ingresar al régimen.

Este fallo constituye un paso importante. No resuelve definitivamente el problema, pero confirma algo que venimos sosteniendo desde hace años: La Ley 11087 no era equidad previsional. Era ajuste salarial.

Y frente a ese ajuste, la organización, la lucha y la persistencia de las y los trabajadores vuelven a demostrar que teníamos razón.

Seguiremos en la lucha con acciones gremiales, políticas y judiciales para mantener en agenda la exigencia por una real solución al tema previsional que no implique un ataque a las y los trabajadores y jubilados.

 

 

En el marco del pedido realizado por AGEPJ para que se gestione la exención del pago del estacionamiento medido para las y los trabajadores del Poder Judicial de Córdoba, representantes del gremio mantuvieron comunicación con el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Córdoba, Rodrigo Fernández.

Desde el municipio se informó que en los próximos días se darán a conocer las medidas que se implementarán respecto de las y los trabajadores que prestan tareas en las zonas alcanzadas por el nuevo sistema de estacionamiento medido.
Las autoridades municipales señalaron que se encuentran evaluando adecuaciones específicas para trabajadores y trabajadoras afectados por esta situación, y que la solución que se adopte tendrá un alcance general para las y los usuarios frecuentes trabajadores de las zonas involucradas.

Desde AGEPJ continuaremos realizando las gestiones necesarias y efectuando el seguimiento correspondiente para garantizar que las medidas contemplen las particularidades de las y los trabajadores judiciales que desarrollan sus tareas en los sectores alcanzados por esta regulación.

El gremio de Judiciales de Córdoba convocó a la reanudación de la Asamblea General Extraordinaria para el 2 de junio ante la falta de respuestas del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y anunció que debatirá la profundización del plan de lucha con una propuesta de dos paros de 60 horas (el segundo de 72 hs. en el interior) y movilizaciones.

Tras meses de lucha y medidas resueltas democráticamente, mantenemos los reclamos centrales: recomposición salarial urgente en cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025; derogación de la ley 11.087 (y su antecesora, la 10.955) que, licuan gran parte de esa equiparación; y el cumplimiento de los puntos acordados en la Asamblea del 12 de marzo de 2026 (carrera, ascensos, pases a planta, condiciones de trabajo e insumos).
Desde AGEPJ hemos presentado al TSJ propuestas concretas de recomposición salarial en el marco del acuerdo vigente, Sin embargo, después de más de tres meses de conflicto, no hubo contrapropuesta por parte de la patronal, sólo descuentos por ejercer el legítimo derecho de huelga.

Plan de acción y calendario
Las y los judiciales ratificamos nuestra voluntad de alcanzar una solución colectiva, seguimos exigiendo una propuesta concreta que incluya recomposición salarial y cumplimiento del acuerdo de equiparación.

En ausencia de esa propuesta de parte del TSJ, debatiremos en la próxima Asamblea Extraordinaria. Se propone el siguiente plan de lucha de consenso:

Primer paro de 60 horas (inicio 3/6)

Miércoles 3 de junio, desde las 12: abandono y concentración en Tribunales I; comienza un paro general de actividades de 60 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo ni marcación.
Finaliza el viernes 5 de junio a las 24:00 hs. o al cierre del turno nocturno.
Segundo paro de 60 horas en capital y 72 hs. en interior (inicio 10/6 a las 12 hs. en capital y a las 0 hs. en interior)

Miércoles 10 de junio, desde las 12: en Capital, abandono con movilización a la Casa de Gobierno provincial; en el interior, paro de 24 horas (inicia a las 0 hs. del 10 de junio) y movilización a la Casa de Gobierno en Capital. El paro finaliza el viernes 12 de junio a las 24:00 o al cierre del turno nocturno.

La Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ) presentó hoy  miércoles 27 de mayo un pedido formal ante el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba para que gestione ante la Municipalidad la exención del pago del nuevo Sistema de Estacionamiento Medido y Controlado para todo el personal judicial en las zonas lindantes a las dependencias tribunalicias provinciales.

En la nota dirigida al TSJ, desde el gremio de judiciales se advierte que la Ordenanza Municipal N° 13.645, que implementa el sistema tarifado, afecta directamente las inmediaciones de edificios judiciales, incluido el complejo del Polo Judicial, sin contemplar exenciones ni tarifas preferenciales para quienes deben cumplir funciones presenciales. AGEPJ sostiene que la medida representa una carga económica adicional que reduce el poder adquisitivo de los salarios y constituye una detracción patrimonial indirecta.

El gremio señala además la ausencia de infraestructura de estacionamiento provista por la patronal y la deficiencia del transporte público que conecta con el Polo Judicial, lo que convierte al pago obligatorio del estacionamiento en una penalización para quienes deben asistir diariamente a sus puestos de trabajo. Por otra parte, advierte que la medida impacta no sólo a trabajadores y trabajadoras, sino también a más de 3.000 personas que circulan a diario por el Polo Judicial: abogados, víctimas, testigos, imputados y ciudadanos que concurren a defensorías y juzgados.

AGEPJ alertó además sobre el agravamiento de la situación con la proyectada mudanza del Fuero de Familia al Polo Judicial, dado que este fuero convoca a personas en situación de vulnerabilidad que podrían verse obligadas a transitar distancias inseguras por la zona si no hay alternativas de estacionamiento o transporte.

 

Ante este escenario, la asociación solicitó al TSJ que gestione: 1) la exención del pago del estacionamiento medido para todo el personal del Poder Judicial en los cuadrantes adyacentes a las dependencias judiciales; 2) la extensión de franjas horarias liberadas o tolerancia para ciudadanos citados a procesos y abogados litigantes; y 3) en caso de imposibilidad de una exención total, la implementación de una tarifa diferencial, bonificada o un abono mensual social acreditable con credencial oficial.

 

AGEPJ concluye que garantizar condiciones laborales adecuadas y un acceso seguro y económico a los tribunales es una responsabilidad institucional del Poder Judicial para preservar la plena administración de justicia. El Tribunal Superior de Justicia aún no emitió respuesta oficial al pedido.

 

 

 

El viernes 22 de mayo las y los judiciales de iniciamos un paro por 48 horas en todas las sedes de tribunales y unidades judiciales de Capital e interior provincial que concluyó este martes 26. Esta medida de fuerza contó con un gran nivel de adhesión en toda la provincia, las y los judiciales profundizaremos el plan de lucha votado en la última Asamblea General Extraordinaria ante la falta de propuestas concretas.
Exigimos al TSJ y a la provincia una propuesta seria de recomposición salarial.
Nuestro reclamo se enmarca en un pedido general de recomposición salarial a través del cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025 que se ha visto negativamente impactado por la Ley 11087 de «Inequidad Jubilatoria».

La exigencia es doble, al TSJ se le han propuesto para su estudio y aplicación de alternativas presentadas para una real recomposición dentro del acuerdo (adelanto y blanqueo de cuotas pendientes, adelanto de bonificación por permanencia). Además de toda una agenda vinculada a condiciones de trabajo (trabajo hibrido, licencias por cuidado, infraestructura, entre varias cuestiones). Y a la provincia la exigencia es por la derogación de la Ley 11087 que subió aportes jubilatorios impactando en el salario, en jubilaciones y licuando el acuerdo de equiparación que se consiguió.

Ante la falta de una propuesta concreta del TSJ, el plan dispuesto por la Asamblea extraordinaria continua:

JUEVES 28/05
CAPITAL
– Asambleas ruidosa en todos los edificios a las 12 hs
– Movilización a tribunales I sin retorno (turno mañana)

INTERIOR
– Asambleas a las 12 hs – Retiro a las 13 hs (turno mañana)

VIERNES 29/05 – 11.30 hs. Concentración de cuerpos orgánicos a 57 años del histórico CORDOBAZO