La Comisión Directiva de AGEPJ continúa recorriendo las Unidades Judiciales, recabando de primera mano las inquietudes y problemáticas que atraviesan las y los trabajadores.

En este contexto, observamos con gran preocupación como resultan diarios los episodios de violencia en los cuales denunciantes maltratan verbalmente a las y los sumariantes, quienes se ven expuestos a insultos, amenazas y hasta sustracción de sus pertenencias. Ninguna sede está exenta de ello.

El complejo contexto social que atraviesa nuestro país y, puntualmente, nuestra provincia, se materializa en el aumento de la violencia urbana. Cada vez es mayor la cantidad de personas en situación de calle, con consumo problemático de drogas y alcohol, y con diferentes problemas de salud mental sin un acompañamiento acorde. Todas estas problemáticas terminan en la puerta de la unidad judicial, configurando un escenario laboral de alta exposición y vulnerabilidad.

Por otro lado, la infraestructura de los edificios demuestra la falta de inversión, necesaria para tener un espacio digno de trabajo: cajas apiladas en lugares insólitos, paredes descascaradas por la humedad y hongos a escasos centímetros de los puestos de trabajo, solo por nombrar algunas de las problemáticas.

A ello se le suma, la falta de personal policial en el ingreso a las sedes judiciales. En algunas, no existe registro por parte del personal de seguridad de quién ingresa o sale, ni de lo que sucede en las salas de espera, donde se registran peleas entre denunciantes, se presentan personas notablemente alcoholizadas, en estado de consumo de estupefacientes o lesionadas. Incluso durante los trasnoches, llega gente a dormir. Esto no surge sólo de los relatos de los y las sumariantes, sino del propio registro realizado por los miembros de la Comisión Directiva durante las visitas, donde al llegar a algunas las comisarías, no se observaba personal policial.

El relevamiento de los botones antipánico arroja que algunos se ubican en lugares que no son prácticos, no tienen batería (pila) o el personal policial desconoce “como suena”, por lo que no advierte las situaciones de crisis que requieren de su presencia. La integridad física de los y las sumariantes no puede depender de que el oficial de servicio “justo escuche”, sino que debe ser garantizada las 24 horas del día.

Para finalizar, no nos pasa desapercibido que el inminente comienzo del nuevo centro de recepción de personas aprehendidas, absorberá personal que actualmente se encuentra trabajando en las unidades judiciales de número, lo que implica un aumento en los turnos trasnoches y fines de semana por parte de los sumariantes que continuarán en esas sedes. Vale decir que, en algunas Unidades Judiciales ya se encuentran trabajando al límite del personal mínimo necesario para un normal desarrollo conforme los acuerdos que Recursos Humanos mantiene con AGEPJ.

Por todo lo analizado hasta este punto, es que desde AGEPJ reiteramos al MPF, la imperiosa necesidad de:

  • Diseñar un plan de acondicionamiento edilicio de las Unidades Judiciales, que incluya la reparación de humedades, la incorporación de elementos de protección en todos los edificios (mostrador, ventana de doble hoja, etc.) y la adecuación de un espacio de guardado de las pertenencias y elementos de higiene de los y las sumariantes.
  • Garantizar la presencia de personal policial en el ingreso de los edificios donde se ubican las unidades judiciales, de manera tal que estén atentos a la circulación de personas y, en caso de ser necesario, accionen en consecuencia.
  • Programar la apertura del nuevo centro de recepción de personas aprehendidas de modo tal que no implique una sobrecarga a la jornada laboral mensual de los y las sumariantes.
  • Reconocemos que los recursos son escasos y no se nos escapa que el contexto económico es complejo. Sin embargo, se anunció con bombos y platillos, la creación del nuevo fuero de flagrancia, con una exorbitante asignación de recursos para el nombramiento de funcionarios y Fiscales, mientras la seguridad y las condiciones de trabajo de los y las sumariantes sigue siendo postergada.
  • Es urgente adoptar medidas que protejan a quienes, las 24 horas de los 365 días del año, son la puerta de ingreso al sistema de justicia penal de la provincia.