A los reiterados reclamos efectuados por AGEPJ respecto a las condiciones laborales de las y los sumariantes de las unidades judiciales y de los Tribunales de Familia, se suma ahora una preocupante escalada de incidentes que comprometen la seguridad e integridad psicofísica de los y las compañeros judiciales que se desempeñan en el Fuero de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar y de Género de la capital cordobesa.
El episodio ocurrido el pasado miércoles —cuando un denunciado por violencia familiar reaccionó de forma agresiva en la barandilla del quinto piso, golpeando el mobiliario y generando una situación de extrema tensión— dejó en evidencia la profunda desprotección en la que se encuentran las y los trabajadores judiciales.
Estos hechos, lejos de ser aislados, se inscriben en un contexto de profunda crisis social que impacta directamente en las dependencias que tramitan causas de alta sensibilidad. En tal sentido venimos detectando y denunciando similares hechos en las Unidades Judiciales y en el Fuero de Familia, estamentos por demás sensibles en torno a lo social.
La vulnerabilidad de quienes acuden en busca de ayuda no puede justificar ni naturalizar reacciones violentas hacia quienes trabajan en estos espacios. Por el contrario, debe ser atendida con políticas públicas integrales que contemplen también el cuidado de quienes sostienen el servicio de justicia día a día. La atención al público se realiza en condiciones alarmantes: espacios anegados, sin privacidad ni resguardo, donde relatos de extrema vulnerabilidad son escuchados por acompañantes, victimarios y personas ajenas, en pasillos sin contención ni protección.
Tras un relevamiento realizado en el edificio por AGEPJ, se advierte la ausencia de presencia policial en oficinas con atención constante al público y la falta de dispositivos de seguridad eficaces para prevenir situaciones de riesgo, como podrían ser los detectores de metales o equipos de intervención y acompañamiento. Esta carencia expone al personal a escenarios de amenaza que podrían evitarse con medidas mínimas de resguardo, como el sucedido la semana pasada en el fuero.
En este marco, AGEPJ presentó una nota formal ante la Coordinadora del TGA, Dra. Claudia Carasso, solicitando la adopción urgente de medidas concretas. Acompañamos el pedido de las y los trabajadores de reforzar la presencia policial en los espacios de atención directa, implementando una guardia permanente en las oficinas más expuestas, tal como ya ocurre en el ingreso al edificio. Asimismo, requerimos la instalación de detectores de metales y el fortalecimiento de dispositivos de contención para personas en situación de crisis.
Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de condiciones laborales dignas, seguras y libres de violencia. No hay justicia posible sin cuidado de quienes la hacen posible.






