Las y los judiciales de Córdoba venimos protagonizando un conflicto de enorme extensión y masividad en defensa de nuestros salarios y de nuestra dignidad como trabajadoras y trabajadores judiciales.
La reestructuración y equiparación escalonada conseguidas en el 2025, se vieron afectadas por el incremento de los aportes personales establecido por la Ley 11.087, que significó una reducción de nuestros ingresos de bolsillo. Frente a ello, sostuvimos durante todo este año numerosas medidas de fuerza, asambleas, movilizaciones y acciones en toda la provincia. La primera propuesta del TSJ fue rechazada por considerarse insuficiente y, a partir de allí, profundizamos la lucha hasta lograr una nueva instancia de negociación.
A la mesa de negociación llegamos con un mandato claro: exigir una propuesta superadora que contemplara la recomposición salarial, la devolución de los descuentos, el no descuento de las medidas de fuerza y la discusión sobre los efectos de la Ley 11.087. También llegamos con un mandato de unidad, expresado en la participación de las distintas tendencias de nuestra organización gremial y de representantes de Capital y del interior.
Como resultado de ese proceso, el TSJ presentó una propuesta que incorpora una parte sustancial de nuestros planteos y que entendemos constituye un avance concreto en el camino de la recomposición salarial y en la consolidación del sistema de equiparación.
Una propuesta que permite seguir avanzando
La propuesta no es suficiente para resolver la pérdida salarial acumulada ni alcanza todos nuestros reclamos. Sabemos que todavía falta recuperar mucho de lo perdido y que la recomposición integral de nuestros salarios sigue siendo una tarea pendiente.
Pero también entendemos que es un avance concreto conseguido a partir de la lucha y que permite recuperar ingresos, adelantar etapas de la equiparación y reducir parte del impacto que los aportes extraordinarios tienen sobre nuestros salarios.
Por eso proponemos aceptarla: no como un punto de llegada, sino como un paso que permite consolidar lo conquistado y seguir avanzando.
Aceptar esta propuesta no significa abandonar nuestros reclamos. Significa aprovechar este avance para fortalecer nuestra posición, mantener la unidad y continuar organizados en defensa de la recomposición integral de nuestros salarios.
¿Qué propone el TSJ?
La propuesta contempla:
- Adelantamiento de las etapas de equiparación
Para todas las categorías salvo escribientes y auxiliares ayudantes, e adelanta la 3.ª etapa a los haberes de septiembre de 2026 y la 4.ª etapa a los haberes de diciembre de 2026. A pedido y por insistencia de AGEPJ durante la reunión, el TSJ y la provincia, concedieron que hubiera una excepción para escribientes (agrup. 28) y auxiliar ayudante (agrup. 29), respecto de quienes la 3ra y 4ta etapa de equiparación se abonará con los sueldos de septiembre de 2026.
El adelantamiento respecto de todas las categorías se suma a la pauta de la CSJN sobre la que se encuentran enganchados los salarios judiciales.
Cronograma de blanqueo
La propuesta inicial mantiene el cronograma de blanqueo acordado en el acuerdo 2025. Ante la insistencia de AGEPJ, la propuesta respecto de este punto se mejoró a adelantar el blanqueo previsto de julio de 2029 a julio de 2028, impactando de esta forma para jubilados/as.
- Adicional del 1,9% no remunerativo
Se incorpora un adicional del 1,9% no remunerativo a partir de los haberes de septiembre, con alcance para todas las categorías, incluidos funcionarios y magistrados, sin fecha de finalización.
- Reducción de aportes
La propuesta incluye la reducción de los aportes extraordinarios previstos por la Ley 11.087, del 8% al 6% para las categorías alcanzadas. Para aproximadamente 1.400 compañeras y compañeros del escalafón administrativo, esta reducción representa un aumento de 2,80% de bolsillo.
Esto también impacta positivamente para jubilados/as que vieron modificado su haber jubilatorio.
- Adelantamiento del 50% de permanencia
Se propone el pago del 50% de la permanencia con los haberes de septiembre, ampliando finalmente el alcance, a partir del planteo de AGEPJ, a quienes habían quedado inicialmente fuera del esquema, incluyendo a aproximadamente 150 personas que ascendieron en octubre de 2024 y a alrededor de 400 auxiliares ingresados con posterioridad a la reestructuración. La media permanencia representa un 5% de la TAC (Asignación Básica y Compensación Jerárquica) que en promedio de bolsillo varía según la categoría.
A esto se suma la continuidad de la pauta salarial de la CSJN: el 1,9% correspondiente a junio se percibirá con los haberes de agosto, con sus retroactivos, y el 2,1% correspondiente a julio se percibirá con los haberes de septiembre, también con retroactivos.
Asimismo, de aceptarse la propuesta, no se descontarán los días de paro realizados que aún no hayan sido descontados.
- Mesa permanente de condiciones de trabajo
AGEPJ propuso la creación de una mesa permanente de discusión de las condiciones de trabajo, integrada por el Ministerio de Justicia, el Tribunal Superior de Justicia y la representación de los trabajadores.
El objetivo es contar con un ámbito institucional y permanente para abordar las distintas problemáticas vinculadas con las condiciones laborales de los distintos lugares de trabajo que implica el Poder Judicial (Unidades Judiciales, Policía Judicial, Defensorías, Fiscalías, Juzgados, Equipos técnicos, etc.).
En relación a ello la secretaria de trabajo elevó el pedido concreto al Ministerio de Justicia y Trabajo de la provincia.
Un mandato de unidad
En este momento, la unidad, la organización y la fortaleza de nuestra representación gremial son fundamentales.
Quienes suscribimos este mandato —representantes de delegaciones del interior, de oficinas y edificios de Capital, delegadas y delegados e integrantes de la Comisión Directiva, agrupaciones Identidad Judicial, Confluencia y Lista Celeste y Blanca de Rio IV, entendemos que la propuesta debe ser aceptada.
Lo hacemos porque, aun siendo insuficiente frente a todo lo que necesitamos recuperar, representa un avance concreto que debemos consolidar.
Aceptar es permitir que este avance llegue al bolsillo de las y los judiciales, fortalecer la equiparación y mantener abiertas las condiciones para seguir reclamando lo que falta.
No es el final del camino. Es un paso para seguir.
Por todo lo expuesto, proponemos a las afiliadas y afiliados aceptar la propuesta salarial del TSJ y continuar unidos y unidas en defensa de nuestros salarios, nuestras condiciones de trabajo y las conquistas alcanzadas.





