Las trabajadoras judiciales cordobesas fuimos anfitrionas de delegaciones de todo el país, impulsando los debates por una reforma judicial feminista, la ampliación de derechos y la erradicación de la violencias laboral y de género en el Poder Judicial. Más de 150.000 personas colmaron las calles de la capital cordobesa entre el 10 y el 12 de octubre.

La ciudad de Córdoba se convirtió en el epicentro del 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, un hito histórico de organización, debate y sororidad feminista. A lo largo de tres jornadas intensas, AGEPJ tuvo un rol protagónico como gremio anfitrión, recibiendo a más de 130 compañeras de organizaciones sindicales judiciales de todo el país integradas en la Federación Judicial Argentina (FJA).

Calurosa recepción y agenda en la CGT Histórica

El punto de partida del encuentro tuvo lugar en la sede de la CGT Histórica, donde las judiciales cordobesas abrieron las puertas a las filiales provinciales judiciales. El acto de bienvenida contó con la presencia de Hilda Bustos (Secretaria General de Gráficos e integrante del Triunvirato de la CGT Córdoba) y Federico Cortelletti (Secretario General de AGEPJ, Secretario Adjunto de la FJA e integrante del Triunvirato de la CGT Córdoba), junto a las palabras de referentes sindicales de Río Negro, Neuquén, CABA y la Provincia de Buenos Aires.

Durante el encuentro, las trabajadoras compartieron un debate previo a los talleres, orientado a construir un frente común contra la precarización, el fortalecimiento de la agenda de democratización de los cuidados, de la reforma judicial feminista y la erradicación de todo tipo de violencias en el ámbito del Poder Judicial.

Hacia una Reforma Judicial Transfeminista

Entre las actividades destacadas del fin de semana, las trabajadoras judiciales participaron en la mesa conversatorio “Feminismos construyendo la Justicia que necesitamos: ¿Qué pasa cuando el Poder Judicial deja de garantizar derechos?”, realizada en el Salón de la Casa del Docente, con la exposición de Agostina Noccioli, Secretaria adjunta de AGEPJ.

Allí se debatió abiertamente la necesidad urgente de democratizar la administración de justicia y transformarla desde una perspectiva transfeminista y federal. En la exposicion se insistio acerca de que una verdadera reforma judicial feminista requiere discusiones sobre la democratización interna del Poder judicial a través de garantizar la negociación colectiva, ir hacia la eliminación de la lógica escindida con la que se trabaja entre distintos fueros y dependencias la temática de la violencia de género en el Poder judicial, mejorar las condiciones de trabajo y eliminar la sobrecarga de oficinas abarrotadas y el avance hacia la ampliación de licencias de cuidado para democratizar las tareas de cuidado hacia adentro del Poder judicial y beneficiar, así, la carrera laboral. 

Posteriormente, las compañeras participaron activamente en los más de 100 talleres temáticos que funcionaron en distintas escuelas de la ciudad, coordinando de manera particular en los talleres sobre reforma judicial transfeminista y organización sindical.

 

Plaza Colón: 40 años de Sindicalismo Feminista Federal

El domingo 11 de octubre, la Plaza Colón se vistió de lucha con la activación de la Plaza Sindical bajo el lema “Sindicalismo Feminista y Federal: 40 años de historia, mirando al futuro”.

Junto a la Intersindical de Mujeres y las tres centrales obreras, las trabajadoras construyeron colectivamente un mapa federal donde cada provincia plasmó sus conquistas y desafíos pendientes. La jornada culminó con una foto colectiva en defensa de los derechos laborales e impulsando las próximas convocatorias unitarias.

Marcha Plurinacional y Cierre

El domingo por la tarde, la columna de judicialas junto a la Intersindical de mujeres de Córdoba confluyeron en la multitudinaria Marcha Plurinacional, que partió desde la intersección de las avenidas Olmos y Maipú. Las trabajadoras de la Federación Judicial Argentina marcharon unidas manifestando un contundente rechazo a los discursos de odio, las políticas de ajuste y la violencia institucional.

En el acto de cierre del lunes 12, tras la lectura de las conclusiones de los trece ejes temáticos, la asamblea soberana del Encuentro resolvió que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires será la sede de la 40º edición.

“Los Encuentros Plurinacionales son un espacio que se traslada a diferentes provincias año tras año, fortaleciendo y propulsando nuestras luchas contra las distintas violencias patriarcales. Llevamos cuatro décadas tejiendo redes de visibilidad, sostén y reparación, de las que han nacido campañas militantes y proyectos de ley a través de los cuales conquistamos derechos fundamentales”, remarcaron desde la comisión organizadora.

 

 

Las trabajadoras del Poder Judicial nos organizamos, debatimos y marchamos por nuestras reivindicaciones y para seguir construyendo la justicia con perspectiva de género que queremos. ¡Tu voz y tu presencia cuentan!

Se acerca una nueva edición del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, que se llevará a cabo los días 10, 11 y 12 de octubre. Como trabajadoras del Poder Judicial y desde la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ), nos preparamos para decir presente con una agenda propia de debate, formación y movilización en las calles.

Creemos firmemente en la organización colectiva para transformar el Poder Judicial. Por eso, además de participar activamente en los talleres oficiales, impulsamos espacios de discusión sindical e intersindical para hacer oír nuestras reivindicaciones.

Nuestra agenda de actividades

Almuerzo y Ágape: Encuentro de Judicialas (FAJ)

Sábado 10 de Octubre | 13:00 a 15:00 hs

Nos encontramos entre compañeras judiciales de todo el país nucleadas en la Federación Argentina Judicial para compartir un espacio de debate y camaradería.

  • Lugar: CGT Histórica (Av. Vélez Sársfield 137)
  • Nota: Requiere confirmación previa.

Taller 79: Organización sindical

Sábado 10 y Domingo 11 de Octubre | 15:00 a 18:00 hs

Debatiremos sobre Derechos y disputas en torno al trabajo y los derechos, fortaleciendo nuestras herramientas de lucha gremial.

  • Ubicación: Escuela Normal Superior Alejandro Carbó (Av. Colón 951 – Aula 7)

Taller 60: Hacia una reforma judicial transfeminista

Sábado 10 y Domingo 11 de Octubre | 15:00 a 18:00 hs

Nos sumamos a este taller clave para discutir las transformaciones profundas y la perspectiva de género que necesita el sistema de justicia.

  • Ubicación: Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano (La Rioja 1450 – Aula 6)

Mesa de Debate: ¿Es hoy el Poder Judicial garante del Estado de Derecho?

Sábado 10 de Octubre | 18:00 hs

Coorganizamos y participamos de esta mesa bajo la consigna «Feminismos construyendo la justicia que necesitamos».

  • Lugar: Salón de la Casa del Docente (San Jerónimo 560)

Plaza Sindical: 40 años de feminismo sindical

Domingo 11 de Octubre | 13:00 a 15:00 hs

Junto a las compañeras de la Intersindical de Mujeres de Córdoba, reivindicamos cuatro décadas de construcción y lucha feminista en los sindicatos.

  • Lugar: Plaza Colón

Marcha Plurinacional

Domingo 11 de Octubre | 18:30 hs

Ganamos las calles en la gran marcha central, concentrando e integrando la columna de la Intersindical de Mujeres de Córdoba.

  • Punto de encuentro: Av. Olmos y Maipú

Queremos que seas parte de cada uno de estos encuentros. Entre todas, con debate, organización y presencia en las calles, seguiremos construyendo el Poder Judicial con perspectiva de género que nos merecemos.

¡Te esperamos!

En el marco del mes de concientización y sensibilización sobre la detección precoz del cáncer de mama, el Centro de Salud de AGEPJ se suma activamente a la campaña provincial Córdoba Rosa 2026.

Durante todo el mes de octubre, nuestra institución reafirma su compromiso con la prevención y el cuidado de la salud de las trabajadoras judiciales, ofreciendo facilidades de acceso a controles preventivos clave.

Beneficios durante el mes de octubre

Desde el 1 hasta el 31 de octubre, las afiliadas podrán acceder a consultas ginecológicas:

  •  Sin abonar coseguro.
  • Sin necesidad de pedido médico previo.

 

Esta iniciativa forma parte de una política pública continuada que, año tras año, refuerza la prevención, la promoción de la salud y el acompañamiento integral a las mujeres en cada etapa de sus vidas.

 

Requisitos para acceder

Para poder hacer uso de esta cobertura especial, se debe cumplir con las siguientes condiciones:

  • Edad: Tener 40 años o más
  • Afiliación: Ser afiliada a APROSS residente en la provincia de Córdoba y no registrar carencias activas.

¿Cómo solicitar un turno?

Para coordinar tu atención en el Centro de Salud , comunicate directamente con nuestro equipo de salud:

 

Centro de Salud de AGEPJ: (0351) 4226743 de Lunes a Viernes de 9:30 a 16:30 hs.

 

 

Trabajadoras judiciales se encontraron en la sede de AGEPJ para compartir experiencias y avanzar en una agenda gremial que pone en el centro las condiciones de trabajo, las tareas de cuidado y la necesidad de construir un Poder Judicial con perspectiva de género. El martes 29 de septiembre se realizó una nueva reunión ampliada del espacio de Judicialas, convocada desde AGEPJ de cara al próximo Encuentro Plurinacional, que se realizará en Córdoba los días 10, 11 y 12 de octubre.

El encuentro permitió escucharnos, compartir experiencias y poner en común las problemáticas que atraviesan a las trabajadoras judiciales, retomando además el trabajo que el gremio viene desarrollando en materia de género y las experiencias recogidas en los espacios de la Intersindical de Mujeres y de la Federación Judicial Argentina.

En esta instancia se definieron como parte de la agenda inmediata de las Judicialas distintas reivindicaciones vinculadas a la democratización de las tareas de cuidado y a la igualdad en las condiciones laborales. Entre ellas, se destacó la ampliación de la licencia por paternidad, la creación de una licencia específica por cuidados y la necesidad de avanzar hacia una distribución más democrática de las tareas de cuidado, que permita que estas responsabilidades no continúen recayendo de manera desigual sobre las trabajadoras y condicionando sus trayectorias laborales.

Asimismo, se planteó como una prioridad la puesta en funcionamiento del Observatorio de Violencia Laboral y de Género, previsto en el Protocolo de prevención en violencia laboral y/o de género en la modalidad laboral en el Poder Judicial de Córdoba (Ac. TSJ Nro 1706 del 8/6/2021) , como una herramienta necesaria para producir información, visibilizar las situaciones de violencia que atraviesan las y los trabajadores judiciales y fortalecer las políticas de prevención y abordaje.

Estos ejes se inscriben en una agenda más amplia que incluye también la construcción de una Justicia con perspectiva de género, capaz de garantizar respuestas adecuadas frente a las situaciones de violencia y de reconocer las desigualdades que persisten tanto dentro del Poder Judicial como en el acceso a la Justicia.

La reunión fue también una instancia de organización colectiva de cara al Encuentro Plurinacional, donde las trabajadoras judiciales llevaremos estos debates y reivindicaciones para seguir construyendo una agenda común.

La ampliación de derechos, la democratización de los cuidados y la erradicación de las violencias son parte de la agenda que las Judicialas de AGEPJ vamos a seguir impulsando.

La Justicia es con nosotras.

Una jornada de organización, debate y construcción colectiva de la agenda de género entre trabajadoras y organizaciones sindicales feministas.

En vísperas del 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, que tendrá lugar los días 10, 11 y 12 de octubre en la ciudad de Córdoba, se llevó a cabo el sábado 19 de septiembre el Pre-Encuentro de la Intersindical de Mujeres de Córdoba.

La jornada se desarrolló en el Salón de la Unión Obrera Gráfica Cordobesa (UOGC), con la participación de más de 100 compañeras de 23 sindicatos, entre las que asistieron compañeras de AGEPJ, en un espacio de intercambio, debate y construcción colectiva rumbo al Encuentro Plurinacional.

Durante la actividad se compartieron experiencias y se trabajó en talleres destinados a poner en común las problemáticas que atraviesan a las trabajadoras y los desafíos que enfrentan las organizaciones sindicales. Entre los ejes abordados se encuentran las tareas de cuidado, las violencias en los espacios de trabajo, la participación de mujeres y disidencias en los sindicatos y las estrategias para fortalecer la organización colectiva. La propuesta permitió avanzar en la construcción de agendas y herramientas comunes desde el movimiento sindical feminista, promoviendo la articulación y la participación de las organizaciones de cara al encuentro de octubre.

Todos estos temas son agenda presente en AGEPJ. Desde el sindicato venimos motorizando instancias para fortalecer el trabajo de seguimiento y abordaje de casos de violencia laboral y de género dentro del Poder Judicial a partir de la concreción del Protocolo de violencia laboral y de género (Ac. 1706 del TSJ) y del Equipo interdisciplinario de Violencia laboral y de género, concretados luego del sostenido trabajo gremial. También instamos de forma permanente al Poder Judicial de Córdoba a que revise el régimen de licencias pensando en democratizar las tareas de cuidado hacia dentro de la justicia tal como se propuso en el Proyecto presentado al TSJ en el 2024 . Y nos encontramos en un trabajo sostenido para construir colectivamente un diagnóstico critico respecto del abordaje que el Poder Judicial les da a los casos de violencia de género que llegan a sus tribunales

La jornada de la Intersindical concluyó con la puesta en común de los talleres, un espacio de agradecimientos y el cierre con la batucada «Resuena Verde» del SUOEM.

Con organización, participación y unidad, las trabajadoras seguimos construyendo herramientas para enfrentar las políticas regresivas, defender los derechos conquistados y fortalecer la lucha colectiva.

El Tribunal Superior de Justicia resolvió imponer la máxima sanción sumarial prevista para una funcionaria con cargo de judicatura en el marco del expediente iniciado a partir de la denuncia presentada por AGEPJ por hechos de violencia laboral e incumplimiento funcional ocurridos en la Fiscalía de Instrucción y Familia de Segunda Nominación de Bell Ville.

Mediante resolución en el sumario en cuestión el Alto Cuerpo resolvió aplicar a la Dra. Isabel María Reyna una multa equivalente a cincuenta (50) Jus. Asimismo, recomendó que la funcionaria realice un abordaje profesional de las dificultades vinculadas al trato hacia el personal a su cargo y a su forma de relacionarse con el resto de quienes integran la sede judicial, bajo apercibimiento de promover nuevas actuaciones disciplinarias en caso de reiterarse las conductas constatadas.

Esta resolución constituye un paso de enorme importancia en la lucha contra la violencia laboral dentro del Poder Judicial y es el resultado de un trabajo gremial sostenido que incluye la recepción de las denuncias, la contención de las trabajadoras y los trabajadores afectados, el acompañamiento durante todo el proceso y el seguimiento permanente del expediente hasta su resolución.

Desde el primer momento, AGEPJ ha asumido a través de su espacio Judicialas el compromiso de que los hechos denunciados no quedaran invisibilizados ni reducidos a un conflicto individual. La organización gremial impulsó la denuncia institucional de este caso ante el Tribunal Superior de Justicia, acompañó a las personas afectadas, solicitó la intervención del Equipo Interdisciplinario de Violencia Laboral (Ac. 1706 del TSJ 8/6/2021) y sostuvo el reclamo para que se investigaran las conductas denunciadas y se determinaran las responsabilidades correspondientes.

La decisión adoptada por el Tribunal Superior de Justicia reafirma que la violencia laboral no puede ser tolerada en ninguna dependencia judicial y que quienes ejercen cargos de conducción tienen la obligación de garantizar ámbitos de trabajo respetuosos, libres de maltrato y compatibles con la dignidad de las personas trabajadoras.

AGEPJ reafirma su compromiso de continuar defendiendo los derechos de las y los judiciales, promoviendo condiciones de trabajo dignas y acompañando a quienes atraviesen situaciones de violencia, hostigamiento o maltrato en cualquiera de las dependencias del Poder Judicial.

A 11 años del primer grito masivo de Ni Una Menos, la violencia machista sigue arrebatándonos vidas cada 36 horas. Esta vez, con la vida de Agostina Madeleine Vega.

Como mujeres feministas, este caso nos interpela y conmueve profundamente. Como trabajadoras judiciales, que representamos el 75% del total del Poder Judicial, nos interpela además desde un lugar que conocemos demasiado bien: el de quienes reciben las denuncias, sostienen guardias, escuchan los relatos de violencia, acompañan a las víctimas y sostienen cotidianamente un sistema que hace años muestra signos evidentes de agotamiento. Por eso conocemos estas falencias desde adentro. No hablamos desde la teoría: hablamos desde la experiencia cotidiana de quienes intentan hacer funcionar un sistema que hace tiempo opera por encima de sus límites.

Desde AGEPJ y desde Judicialas, venimos advirtiendo estas falencias mucho antes de que una tragedia vuelva a exponerlas ante la sociedad. Hace años alzamos la voz para señalar las profundas grietas estructurales que presenta el Poder Judicial en nuestra provincia: la falta de recursos humanos y materiales, la fragmentación de los circuitos institucionales, la falta de diálogo con el resto de los dispositivos estatales encargados de prevenir la violencia de género, la ausencia de una perspectiva de género real en la toma de decisiones y en los altos mandos de dirección y el riesgo de exigir respuestas eficaces a un sistema que funciona permanentemente al borde del colapso.

Más aún, trabajamos de manera activa y constante en iniciativas que invitan al diálogo entre las diversas partes del sistema de justicia. El protocolo contra la violencia laboral y de género, el proyecto por la democratización de las tareas de cuidado dentro del Poder Judicial y la más reciente mesa interinstitucional para mejorar el abordaje judicial de la violencia de género son algunas de las iniciativas que hemos llevado a cabo en los últimos años en torno a esta problemática.

Ante un Poder Judicial que se niega a revisarse y a hacer autocrítica, nosotras alzamos la voz con claridad: el sistema actual pregona una supuesta eficiencia y rapidez que choca contra una realidad cotidiana signada por el desborde, la fragmentación y un financiamiento escaso y mal dirigido, pensado desde arriba sin conocer el trabajo cotidiano ni donde radican las necesidades más urgentes. No hay perspectiva de género posible en instituciones desbordadas y que no escuchan a sus trabajadoras.

Las unidades territoriales (antes Unidades Judiciales) son el primer eslabón del proceso penal. Estas dependencias sufren un constante vaciamiento. Mientras la escala de violencia e inseguridad multiplica la cantidad de denuncias y causas a investigar, los recursos humanos y materiales disminuyen. Existen realidades que son imposibles de ocultar: guardias sostenidas por una sola persona durante toda la madrugada, oficinas sin infraestructura adecuada y equipos que deben responder a situaciones extremas con recursos cada vez más escasos. Bajo estas condiciones, es imposible garantizar simultáneamente la celeridad, la escucha y el acompañamiento que las víctimas necesitan.

Asimismo, las Fiscalías de Instrucción, el Fuero de Familia, el Fuero de Violencia Familiar y Género y el Ministerio Público Fiscal, también conviven con el aumento exponencial de la litigiosidad contando con cada vez menos recursos y con directivas de formas de trabajo propias de otra época, no actualizadas a las necesidades reales de hoy. Así los equipos técnicos y administrativos se ven obligados a priorizar lo urgente de lo urgente, trabajando bajo niveles intolerables de presión, angustia y estrés. El compromiso de los trabajadores y trabajadoras es absoluto, pero es el diseño institucional del abordaje de las violencias de género lo que falla.

Advertimos con profunda preocupación que, ante cada crisis, la decisión institucional es la amenaza de sumarios o represalias contra quienes instruyeron las causas. Se intenta buscar culpables individuales para ocultar las falencias de diseño, presupuesto y gestión del propio Estado; los que hace años venimos denunciando desde adentro. Esta persecución instala un paradigma perverso y dañino: el de «trabajar para cubrirse». Un trabajador o trabajadora judicial que ejerce sus tareas con miedo a ser el chivo expiatorio de una resolución sumarial no puede concentrarse en lo importante, que es brindar un servicio humano y eficiente a la comunidad. Las fallas de coordinación, la fragmentación entre fueros y los circuitos burocráticos que revictimizan a quienes buscan ayuda son responsabilidad política de quienes diseñan las estructuras, no de quienes las sostienen con su salud y su esfuerzo.

La verdadera prevención no empieza con la persecución penal

Frente a cada femicidio consumado suele instalarse la idea de que la responsabilidad exclusiva recae sobre el Poder Judicial. Sin embargo, esa mirada parte de un error de diagnóstico que impide discutir soluciones reales. El sistema judicial, y especialmente el derecho penal, no están diseñados primordialmente para prevenir delitos, sino para intervenir cuando los hechos ya ocurrieron o cuando existen situaciones concretas que son puestas en su conocimiento. Las fiscalías investigan conductas y persiguen responsabilidades una vez producida la vulneración de derechos; no pueden sustituir las políticas públicas de prevención ni convertirse en la única barrera frente a la violencia de género.

Si verdaderamente queremos evitar nuevos femicidios, el foco debe estar puesto en las falencias del Estado en su conjunto. La prevención requiere inversión sostenida en políticas públicas específicas, fortalecimiento de las áreas de género, equipos interdisciplinarios, programas de acompañamiento y dispositivos territoriales capaces de detectar tempranamente situaciones de riesgo. Escuelas, centros de salud, clubes, espacios comunitarios, municipios y organismos especializados deben contar con recursos y herramientas para actuar cuando las primeras señales de alarma aparecen. El Poder Judicial tiene la obligación de mejorar sus respuestas, optimizar sus diseños institucionales y articular acciones con el resto de los organismos estatales, pero seguir señalándolo como único responsable no evitará ningún otro femicidio. Por el contrario, desvía la atención de las transformaciones estructurales que resultan indispensables para prevenir la violencia antes de que sea demasiado tarde.

Desde Judicialas estamos convencidas de que con el diagnóstico no basta; por eso, las políticas de género e interinstitucionales son y seguirán siendo la prioridad de nuestro trabajo colectivo: hemos impulsado y convocado de manera proactiva a Mesas de Articulación Interinstitucional para mejorar el abordaje de la violencia de género en el Poder Judicial. Sentamos en la misma mesa a representantes de Unidades Judiciales, Fiscalías, Defensorías, Equipos Técnicos, Cámaras del Crimen, el Polo de la Mujer y el Fuero de Familia y Violencia Familiar y Género. Estamos identificando dónde fallan los circuitos porque somos quienes los operamos y hemos propuesto de manera constante canales de coordinación para terminar con la fragmentación de los fueros y la burocracia que revictimiza.

Sin embargo, para que estos cambios se consoliden, el Poder Judicial debe cambiar muchas cosas: primero asumir que la perspectiva de género no se agota en el cumplimiento formal de la formación obligatoria (Ley Micaela) y que es inaudito que el diseño de la persecución penal esté a cargo exclusivamente de varones, lo cual quedó en evidencia en la conferencia de prensa en el marco del femicidio de Agostina: no puede discutirse la violencia contra las mujeres sin mujeres participando de las decisiones. Con los últimos movimientos institucionales, la Fiscalía General de la Provincia de Córdoba quedó en manos de cinco varones y eso es una decisión política por parte del Estado provincial. Solo desde AGEPJ nos posicionamos en contra, no escuchamos a ningún medio de comunicación hacerse eco de este reclamo. Se necesitan políticas profundas que dejen de ver la temática como una cuestión accesoria y la asuman como el norte de una reforma integral.

En segundo lugar, hay que asumir las fallas graves que existen en la comunicación entre la justicia y la sociedad. La falta de empatía, de lenguaje claro, de un diálogo eficaz y sincero, solo demuestra la enorme distancia que hay entre quienes resuelven los conflictos y quienes los viven y transitan. Se tiene que abordar urgentemente la soberbia judicial a la que nos tienen acostumbrados muchos de los magistrados, todo lo cual quedó reflejado en las palabras – a nuestro entender – desafortunadas del fiscal Garzón. Los sumariantes, los instructores de la causa, los cuerpos operativos en conjunto, trabajaron comprometidamente para esclarecer lo sucedido, pero nada de eso se vio reflejado en la comunicación institucional, donde pareció que se olvidaron que lo que estaban informando a la comunidad era la muerte de una joven de 14 años.

Si el Poder Judicial – y el Estado en su conjunto – no analiza, escucha y resuelve de raíz las deficiencias del sistema, la estructura seguirá colapsando.

Este 3J, las judiciales de Córdoba reafirmamos nuestro compromiso con la sociedad y con las víctimas de violencia. Exigimos que el Estado en su totalidad asuma su responsabilidad institucional: necesitamos políticas integrales para erradicar la violencia de género, recursos humanos y materiales para sostenerlas y condiciones de trabajo dignas para cada trabajador y trabajadora de la justicia.

Las advertencias existieron. Las venimos denunciando desde hace años.

Es tiempo de que el Poder Judicial y el Estado escuchen a quienes trabajan dentro de él.

Ni una menos. Ni un femicidio más.

 

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La reciente resolución dictada en el marco de los sumarios administrativos concluyó con la responsabilidad de la defensora de familia del 1° Turno de Córdoba Capital por hechos de violencia laboral ejercidos contra integrantes de su equipo de trabajo. A la magistrada se le aplicó una sanción de 50 jus y, además, se le formularon recomendaciones específicas vinculadas al trato hacia el personal y al deber de no discriminación respecto de las personas que concurren a la dependencia.

La denuncia había sido presentada en octubre de 2023 por AGEPJ, a partir de los malos tratos denunciados por empleadas y prosecretarias de la defensoría, conductas que —según se informó oportunamente— se venían repitiendo desde hacía varios años. Desde la organización sindical se advirtió entonces que la situación era de conocimiento público dentro del fuero y que la oficina de Recursos Humanos no podía permanecer ajena a un cuadro de estas características, especialmente ante la existencia de innumerables pedidos de traslado presentados en la última década, varios de ellos con referencia expresa a los episodios de maltrato padecidos.

Entre las prácticas denunciadas se señalaron descalificaciones permanentes hacia el trabajo del equipo, cuestionamientos a las capacidades de las trabajadoras y los trabajadores, expresiones tales como que “se dediquen a otra cosa”, que eran “unos inútiles” o que “no servían para nada”. También se indicó que la magistrada no brindaba explicaciones suficientes sobre el trabajo a su cargo, no estudiaba con la debida profundidad las causas antes de las audiencias y, cuando algo no salía como esperaba, las represalias recaían sobre la empleada que había gestionado el expediente.

La resolución también da cuenta de expresiones discriminatorias dirigidas a personas patrocinadas por la defensoría, a quienes la magistrada habría calificado con términos como “gordas”, “vagas” o “negras”, conductas que refuerzan la gravedad institucional del caso y que fueron expresamente reprochadas en el pronunciamiento.

Más allá del caso concreto, el fallo vuelve a exponer un flagelo persistente dentro del Poder Judicial: la violencia laboral ejercida por magistrados y magistradas sobre trabajadoras y trabajadores, muchas veces amparada en jerarquías verticalistas, prácticas naturalizadas y una idea de impunidad que no puede seguir siendo tolerada. No se trata de hechos aislados ni de “mal carácter”. Se trata de violencia en el ámbito laboral, con efectos concretos sobre la salud, la dignidad y el desempeño cotidiano de quienes sostienen el funcionamiento real del servicio de justicia.

Por eso, este pronunciamiento debe leerse también como una señal institucional. El Poder Judicial – con todas las áreas que lo componen – no puede seguir mirando para otro lado frente a situaciones de este tipo. Resulta indispensable reforzar los mecanismos de prevención, intervención y control, revisar cómo se actúa ante las alertas tempranas y avanzar en herramientas efectivas para detectar y frenar estas conductas antes de que se consoliden durante años. La salud mental, el modo en que se ejerce la función y la aptitud real para conducir equipos de trabajo no pueden quedar fuera del debate.

En ese marco, continúa la expectativa por la resolución de otros dos casos graves de violencia laboral que siguen pendientes, entre ellos los vinculados a la fiscal de Bell Ville, Isabel Reyna y al vocal de cámara de Cruz del Eje, Javier Rojo. La demora en la resolución de estos expedientes sólo profundiza una sensación ya conocida por quienes trabajan dentro del sistema: cuando no hay respuestas claras, la violencia se expande.

El Poder Judicial debe asumir con seriedad esta problemática y adoptar todas las medidas ejemplificadoras que resulten necesarias para erradicar la violencia laboral y de género en su propio interior. Hace falta decisión institucional, control real y una convicción básica: ningún cargo habilita a humillar, discriminar ni maltratar a quienes trabajan todos los días para sostener el servicio de justicia.

El lunes 16, desde la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ), llevamos adelante la segunda reunión de la Mesa interinstitucional sobre el abordaje de la violencia de género en el ámbito judicial.

El espacio contó con la participación de Equipos Técnicos, Cámaras del Crimen, Unidades Judiciales, el Polo de la Mujer y el Fuero de Familia, con el objetivo de analizar de manera integral la respuesta del Poder Judicial frente a estas problemáticas.

La iniciativa busca avanzar en definiciones concretas para mejorar la intervención institucional, pero desde la mirada de las y los trabajadores y actores relevantes del sistema judicial que incide en el tratamiento de la violencia de género en el Poder Judicial de Córdoba. Entre los principales ejes de trabajo se destacan:
• Identificar en qué momentos del proceso se pierde la articulación entre los fueros Penal, de Violencia Familiar y de Familia.
• Determinar qué actores deben intervenir en cada punto crítico y de qué manera.
• Construir acuerdos operativos reales, que incluyan protocolos escritos, referentes de enlace y criterios de actuación compartidos.
• Incorporar la perspectiva de los nuevos actores que participaron en esta segunda instancia.

Al igual que en la primera reunión realizada en diciembre de 2025, se reiteraron diagnósticos preocupantes sobre el funcionamiento del sistema:
• Fragmentación entre fueros.
• Saturación del sistema judicial.
• Falta de circulación de la información.
• Sobrecarga laboral en las y los trabajadores.
• Circuitos institucionales que generan revictimización en quienes buscan ayuda.

Desde AGEPJ se avanzará en la elaboración de un informe diagnóstico que incluirá propuestas concretas, el cual será presentado ante el TSJ.

Entre las principales líneas de trabajo que se impulsarán se encuentran: mejora en la coordinación interinstitucional en una misma causa, fortalecimiento y unificación de protocolos de actuación, reordenamiento de competencias entre fueros, mejora en el acceso a la información trascendente para quienes deben intervenir en un caso para lograr un buen seguimiento y abordaje integral de los casos, espacios privados de atención y escucha a la víctima en Unidades Judiciales, entre otras.

Esta mesa constituye un paso clave para construir respuestas más eficientes, coordinadas y con perspectiva de derechos, que mejoren tanto la atención a las víctimas como las condiciones laborales de quienes intervienen en estos procesos.

En el marco de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, y dando continuidad al compromiso que venimos sosteniendo como sindicato, AGEPJ reunió ayer a representantes de las principales áreas del Poder Judicial y de la sociedad civil para comenzar un trabajo conjunto orientado a ordenar, articular y mejorar la respuesta institucional frente a las violencias.

El objetivo del encuentro fue escuchar a cada oficina, identificar los problemas cotidianos que afectan el funcionamiento del sistema y comenzar a delinear alternativas y soluciones concretas que permitan una intervención más ágil, coherente y efectiva. En esta primera instancia participaron representantes de Unidades Judiciales, Fiscalías de Instrucción, Fiscalía Especializada en Violencia Familiar, Defensoría de Víctimas, Defensoría de Violencia Familiar, Tribunal de Gestión Asociada de Violencia Familiar, abogadas litigantes, Fundaciones dedicadas al acompañamiento y asesoramiento de víctimas. La diversidad de miradas permitió un diagnóstico amplio y realista sobre los obstáculos que enfrenta hoy el sistema.

Un diagnóstico compartido: fragmentación, sobrecarga y falta de coordinación

Entre los principales puntos señalados por las participantes, surgió con claridad que la fragmentación entre fueros es uno de los problemas más graves que atraviesa el abordaje judicial. La falta de articulación efectiva entre el Fuero Penal, el Fuero de Violencia Familiar y el Fuero de Familia genera dilaciones, contradicciones y un circuito innecesariamente largo para las víctimas.

También se destacó:

  • La sobrecarga de trabajo y las expectativas desmedidas que recaen sobre las Defensorías. 
  • Las diferencias en el acceso a la información, que dificultan una intervención coherente y oportuna. 
  • La falta de coordinación entre Defensas que representan a una misma víctima. 
  • La multiplicidad de causas dentro de un mismo grupo familiar, y los problemas de acumulación que esto genera. 
  • La saturación generalizada del sistema y el consecuente desgaste institucional y económico. 

Todos estos factores impactan directamente en la calidad de la respuesta judicial y en la protección efectiva que el Estado debe garantizar.

Una agenda de trabajo que recién comienza

AGEPJ impulsó esta mesa con un objetivo claro: construir un diagnóstico acabado sobre los problemas y errores que se repiten en el abordaje judicial de las denuncias de violencia de género, anticiparlos, prevenirlos y, finalmente, elevar una propuesta integral de reforma del diseño institucional.

La intención es dar continuidad al espacio, ampliarlo a más actores y organismos que intervienen, directa o indirectamente, en los procesos vinculados a violencia. Queremos un sistema que trabaje con información integrada, criterios comunes y herramientas tecnológicas que permitan sistematizar causas, evaluar riesgos y priorizar intervenciones.

Este es un paso inicial, pero firme. Desde AGEPJ seguimos impulsando un Poder Judicial más coordinado, más eficiente y más humano, a la altura de la complejidad y la urgencia que atraviesan quienes buscan protección frente a la violencia.

#PorUnaJusticiaConPerspectivaDeGénero

#LaJusticiaEsConNosotras