Con una profunda satisfacción y la certeza de que la organización gremial es la herramienta fundamental para conquistar derechos, la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ) celebra la inminente inauguración del nuevo edificio judicial de Villa Cura Brochero, una obra que es el resultado directo de años de lucha sostenida por las trabajadoras y los trabajadores de la sede y nuestro gremio.
Como cada conquista gremial la historia de este logro no comenzó hace un día ni dos sino que se remonta a 2017, cuando la Comisión Directiva de AGEPJ, con la firma de nuestro Secretario General, Federico Cortelletti, y el entonces delegado de la sede, Germán Adrover, presentó un extenso y contundente reclamo ante el Tribunal Superior de Justicia. En él, se plasmaba que las condiciones edilicias eran “inhabitables e inadecuadas” para el desarrollo de las tareas judiciales afectando a empleados, empleadas y funcionarios por igual, llegando a ser “denigrantes incluso también para litigantes y ciudadanía”.

El documento describía una realidad crítica: hacinamiento, falta absoluta de privacidad para las entrevistas de los equipos técnicos, un único baño para 35 empleados/as, litigantes y público, exposición a las muy bajas temperaturas invernales sin calefacción y una infraestructura que incluso configuraba violación a los derechos humanos de víctimas y personas privadas de libertad.
Como antecedente, en 2016 el Municipio de Villa Cura Brochero efectuó la donación de un terreno con destino a la futura construcción de un edificio para el Poder Judicial, en el acto correspondiente estuvieron presentes, además del TSJ nuestras compañeras y compañeros de la sede con su legítima aspiración. Pero eso era una condición necesaria que por si sola no traía alivio a las condiciones de trabajo, por lo que al reclamo de 2017 le siguieron acciones concretas convocadas por el delegado y la Comisión Directiva provincial: asambleas, marchas, reclamos al municipio, notas de prensa y una nueva presentación en 2018 ante el Tribunal Superior de Justicia, esta vez de la mano de la entonces Secretaria del Interior, Guadalupe Vázquez, junto al delegado Adrover.

La presión gremial organizada rindió sus frutos. En 2019, se consiguió una solución parcial con el alquiler de un edificio al que se mudó el Juzgado de Fueros Múltiples, mientras la Fiscalía permaneció en el lugar original con acondicionamientos. Sin embargo, AGEPJ no bajó los brazos y mantuvo firme el reclamo por una solución definitiva, logrando con acciones como las reiteradas presentaciones en audiencias públicas por presupuesto en la legislatura que la construcción de un nuevo edificio se convirtiera en prioridad dentro del programa de obras del Poder Judicial.
La lucha sostenida, clave del éxito
Este triunfo no es producto de la casualidad ni de la indignación momentánea. Es el resultado de una lucha tenaz, organizada y con objetivos claros a corto, mediano y largo plazo. Es un ejemplo claro de como las trabajadoras y trabajadores organizados en el sindicato pueden cambiar la realidad. Se destaca al respecto que en los momentos más álgidos del conflicto por un nuevo edificio, la sede de Villa Cura Brochero mantuvo un ejemplar 90% de afiliación a AGEPJ, demostrando con actos no declamación vacía su convicción colectiva en la organización.

Un mensaje claro y un compromiso que continúa
Esta conquista es una respuesta contundente para aquellos que, desde la comodidad, repiten el lugar común de que “el gremio no hace nada”. Los hechos demuestran lo contrario: AGEPJ hace, planifica, lucha y se sienta a negociar con el empleador buscando avances. Los resultados, como todas las luchas que llevamos adelante las y los trabajadores llegan.
Hoy, más que nunca, desde AGEPJ reafirmamos que luchar tiene sentido.
Celebramos este logro felicitando principalmente a las compañeras y compañeros de Cura Brochero, que nunca claudicaron. Al mismo tiempo, reivindicamos este ejemplo para todas las demás reclamos por condiciones de trabajo que aún necesitan ser satisfechos y respondidos por el empleador. La disposición y el compromiso la organización gremial en seguir bregando por ellas es inquebrantable. La pelea por dignificar el trabajo de las y los judiciales y mejorar el servicio de justicia para toda la ciudadanía continúa.