El miércoles 10 de junio las y los judiciales de toda la provincia marchamos a casa de gobierno para exigir una urgente recomposición salarial en cumplimiento con el acuerdo de equiparación firmado en 2025 y la derogación de la ley 11.087 que, licuan gran parte de esa equiparación.
La adhesión al paro de 60 horas en capital y 72 horas en el interior fue muy grande en todas las sedes de capital, interior y las unidades judiciales. El malestar de la planta crece por este conflicto que ya lleva muchos meses sin tener respuestas y propuestas de recomposición concretas por parte del gobierno provincial y el Tribunal Superior de Justicia.

 

Desde AGEPJ comprendemos que la prolongación en el tiempo de este conflicto, junto al reclamo que también llevan adelante funcionarios y magistrados esté generando demoras en el servicio de justicia pero los responsables principales para encontrar soluciones son el gobierno provincial y el Tribunal Superior de Justicia.

¿Qué exigimos y proponemos?

Nuestro reclamo se enmarca en un pedido general de recomposición salarial muy concreto a través del cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025 que se ha visto negativamente impactado por la Ley 11087 de «Inequidad Jubilatoria».
Estamos planteando una doble exigencia, al TSJ se le han propuesto para su estudio y aplicación alternativas presentadas para una real recomposición dentro del acuerdo (adelanto y blanqueo de cuotas pendientes, adelanto de bonificación por permanencia). Además de toda una agenda vinculada a condiciones de trabajo (trabajo hibrido, licencias por cuidado, infraestructura, entre varias cuestiones). Y a la provincia la exigencia es por la derogación de la Ley 11087 que subió aportes jubilatorios impactando en el salario, en jubilaciones y licuando el acuerdo de equiparación que se consiguió.

Nuestra lucha continúa con más organización y unidad. Es por ello que se ha convocado a la reanudación de la Asamblea General Extraordinaria para el miércoles 17 con una propuesta nuevamente de un paro de 60 hs. con movilización, otro paro de 72 hs., asambleas de protesta y movilizaciones según el cronograma que sigue.

Martes 16/06: En Capital Asambleas sorpresivas
En Interior: Asambleas

Miércoles 17/06 Asamblea General Extraordinaria. 13 hs. con una hora de tolerancia estatutaria

Jueves 18/06: pasilleadas en los edificios de interior y capital con las definiciones de la asamblea general extraordinaria

Viernes 19/06: 12 hs. Inicia un paro de 60 hs. con movilización a Tribunales 1
Lunes 22 y Martes 23: Continua el Paro de 60 hs. (el paro inicia a las 12 hs. del día viernes 19/06 y culmina a las 24 hs. del martes 23 o a la finalización del turno donde exista trabajo nocturno.)
Miércoles 24 – Jueves 25: Asambleas sorpresivas y de protesta en toda la provincia.
Viernes 26/06: en Capital: Concentración en Tribunales 1 para acción de protesta ante el TSJ» Asambleas de 9 hs a 11.30 hs (con retorno) con concentración de todos los edificios de Capital en Tribunales 1.
En Interior: Asambleas de dos horas en horarios a definir por cada delegación o seccional.

Lunes 29 -Martes 30: Asambleas sorpresivas y de protesta en toda la provincia.

Miércoles 1/7, Jueves 2/7 y Viernes 3/7: Paro 72 hs. (El paro comienza el 1 de julio a las 0 hs. y culmina a las 24 hs. del 3 de julio a las 24 hs. o a la finalización del turno donde exista trabajo nocturno)

Representantes del gremio mantuvieron una reunión con el Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Córdoba para abordar distintas problemáticas que afectan a las y los trabajadores judiciales, entre ellas la implementación del nuevo sistema de estacionamiento medido, la seguridad en el entorno de los edificios judiciales y la necesidad de mejorar el acceso al transporte público en las Unidades Judiciales.

Uno de los principales temas tratados fue el pedido realizado por nuestra organización para que las y los trabajadores judiciales fueran contemplados dentro del régimen de beneficios vinculados al estacionamiento medido. Durante el encuentro se informó que, a partir de las gestiones impulsadas por el gremio, el personal judicial fue incorporado al grupo de trabajadores alcanzados por una tarifa diferencial, junto con docentes, personal de salud y otros trabajadores estatales.

De este modo, las y los judiciales podrán acceder al beneficio de abonar únicamente el 25% del valor total del estacionamiento medido en un radio aproximado de 200 metros a la redonda (20 cuadras aproximadamente)de su lugar de trabajo. La gestión deberá realizarse de manera individual a través de la página web de la Municipalidad de Córdoba, trámite que estará habilitado a partir de mañana. Para acceder al beneficio será necesario registrar los datos personales y la patente del vehículo utilizado. La acreditación de la relación laboral se podrá realizar mediante los datos del CIDI Nivel 2, por lo que no será necesario presentar documentación adicional.

Durante la reunión, el gremio también planteó la preocupación existente por la situación de seguridad en los alrededores del Polo Judicial. En ese sentido, se solicitó un refuerzo de la presencia preventiva en la zona, teniendo en cuenta tanto los hechos de inseguridad que vienen registrándose desde hace tiempo como el impacto que podría generar la nueva modalidad de estacionamiento sobre el cuidado de los vehículos.

El planteo fue receptado favorablemente por las autoridades municipales, quienes informaron que se realizarán gestiones para instalar un punto fijo de seguridad en el sector del Polo Judicial.

Asimismo, se retomó la propuesta presentada oportunamente por el gremio para modificar los recorridos del transporte urbano y garantizar que cada Unidad Judicial de la ciudad cuente con una parada de colectivo ubicada frente a su ingreso.
La iniciativa busca mejorar las condiciones de acceso al trabajo para quienes se desempeñan en estos espacios, especialmente durante horarios nocturnos y fines de semana, cuando las condiciones de seguridad adquieren mayor relevancia. A su vez, permitiría facilitar el acceso a la justicia de las y los ciudadanos que concurren a realizar denuncias y generaría un beneficio adicional para los barrios donde funcionan las unidades judiciales, al concentrar el movimiento de personas y el transporte público en zonas que cuentan con presencia policial permanente.

Finalmente, desde el gremio se informó que se realizará un seguimiento de la implementación del beneficio del estacionamiento medido. Por ello, se invita a todas y todos los trabajadores judiciales a realizar el trámite correspondiente y, en caso de encontrar inconvenientes o dificultades para acceder a la exención, comunicarse con la organización gremial. Las consultas y reclamos serán relevados y canalizados de manera conjunta ante la Municipalidad para procurar una solución rápida y efectiva para cada situación particular.

Después de meses de conflicto y organización colectiva nuestros reclamos centrales siguen sin respuesta concreta. Exigimos la recomposición salarial urgente en cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025; derogación de la ley 11.087 (y su antecesora, la 10.955) que, licuan gran parte de esa equiparación; y el cumplimiento de los puntos acordados en la Asamblea Extraordinaria (carrera, ascensos, pases a planta, condiciones de trabajo e insumos).

Desde AGPJ insistimos en la necesidad de una mesa de diálogo con propuestas serias de recomposición salarial en el marco del acuerdo vigente de equiparación.

📍 Miércoles 10/6

🕛 12 hs. Movilización provincial a Casa de Gobierno.

✊ Segundo paro: 60 hs. en Capital | 72 hs. en Interio

Nuestros reclamos:

* recomposición salarial urgente,

* cumplimiento efectivo del acuerdo de equiparación,

* defensa de nuestras jubilaciones,

* y respuestas concretas a las demandas laborales de las y los judiciales.

 

Porque el salario no puede seguir siendo la variable de ajuste.

El Miércoles 3 de junio, desde las 12 hs. las y los judiciales realizamos un abandono con una importante concentración en Tribunales I. Comenzó así paro general de actividades de 60 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo ni marcación. Este paro finaliza este viernes 5 de junio a* las 24:00 hs. o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.

Esta medida de fuerza contó con un gran nivel de adhesión en toda la provincia por parte de las los judiciales. La Profundización de este plan de lucha fue votado en la última Asamblea General Extraordinaria ante la falta de propuestas concretas.
Exigimos al TSJ y a la provincia una propuesta seria de recomposición salarial.

Nuestro reclamo se enmarca en un pedido general de recomposición salarial a través del cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025 que se ha visto negativamente impactado por la Ley 11087 de «Inequidad Jubilatoria».
Estamos planteando una doble exigencia, al TSJ se le han propuesto para su estudio y aplicación de alternativas presentadas para una real recomposición dentro del acuerdo (adelanto y blanqueo de cuotas pendientes, adelanto de bonificación por permanencia). Además de toda una agenda vinculada a condiciones de trabajo (trabajo hibrido, licencias por cuidado, infraestructura, entre varias cuestiones). Y a la provincia la exigencia es por la derogación de la Ley 11087 que subió aportes jubilatorios impactando en el salario, en jubilaciones y licuando el acuerdo de equiparación que se consiguió.

Viernes 5 de junio: Continuamos de Paro y nos movilizamos junto a los gremios estatales y aportantes a la caja

Desde AGEPJ junto a los gremios estatales y aportantes a la caja nos movilizamos para expresar públicamente una vez más contra el incremento de los aportes previsionales impuesto por la Ley 11087 que implica una reducción salarial encubierta. También advertimos que esa disminución del salario de las y los activos impactaba directamente sobre la base de cálculo de los haberes previsionales, afectando derechos constitucionales y previsionales básicos.

El frente de gremio reafirmó en un comunicado que “seguiran exigiendo al Gobierno Nacional de Javier Milei el cumplimiento integral de las obligaciones de financiamiento previsional y la remisión efectiva de los fondos que corresponden a la Provincia de Córdoba. Del mismo modo, exigimos al Poder Ejecutivo Provincial que termine con el ajuste que implica la Ley 11087 y avance en la devolución integral de los aportes extraordinarios impuestos a trabajadores activos y pasivos. Asimismo, “reiteraron que una parte sustancial de los problemas financieros de nuestra Caja tiene origen en políticas de precarización laboral que desfinancian el sistema previsional mediante mecanismos salariales no remunerativos, pagos en negro y formas de contratación que reducen los aportes y contribuciones que deberían ingresar al régimen.”

La lucha continúa: La semana próxima profundizamos el plan de lucha
Segundo paro de 72 hs. en interior y 60 hs. en capital
Miercoles 10 de junio. En interior inicia el 10/6 a las 0 hs. y en capital a las 12 hs. Movilización hacia casa de gobierno. El paro finaliza a las 24 hs. del día 12/06 o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.

Desde AGEPJ rechazamos las descalificaciones y exposiciones mediáticas que, ante casos de alto impacto público, buscan señalar a trabajadores y trabajadoras judiciales como responsables individuales de problemas que tienen causas institucionales mucho más profundas.

Las y los empleados judiciales de Córdoba ingresamos por concursos públicos de antecedentes y oposición, contamos con formación profesional, capacitación permanente y sostenemos diariamente el funcionamiento del servicio de justicia en condiciones muchas veces atravesadas por la falta de recursos y la creciente demanda social.

Particularmente, las y los sumariantes de las Unidades Judiciales constituyen la primera línea de atención a la ciudadanía, las 24 horas del día, los 365 días del año. Son quienes reciben denuncias, contienen situaciones de extrema vulnerabilidad y garantizan el acceso a la justicia en los barrios y localidades de toda la provincia.

Por eso, rechazamos cualquier intento de convertir a trabajadores y trabajadoras en chivos expiatorios para evitar el análisis de los procesos, circuitos institucionales y decisiones de gestión que corresponden a los niveles de conducción.

La búsqueda de nombres propios por parte de ciertos medios de comunicación, de manera oportunista y poco profesional, sólo puede generar generar titulares, pero no resuelve los problemas. Las respuestas reales surgen de discutir responsabilidades institucionales, fortalecer los recursos disponibles y mejorar el funcionamiento del sistema, no de estigmatizar a quienes todos los días sostienen el servicio.

Las y los judiciales somos trabajadores capacitados, comprometidos e idóneos. Defender nuestra labor es defender una justicia más eficiente, más humana y más cercana a la comunidad.

En la sede de los tribunales de Cruz del Eje la delegada gremial de AGEPJ, Sofía Marchisone, junto a compañeros y compañeras repartieron en los días pasados a las y los trabajadores insumos sanitarios para resguardar la salud y seguridad laboral de las trabajadores y trabajadoras judiciales de la sede de Cruz del Eje, ante la confirmación de casos positivos de tuberculosis (TBC) entre internos del Complejo Carcelario N° 2 “Adjutor Andrés Abregú” de esta ciudad del noroeste Cordobés. Esta acción gremial se desarrolló ante la demora por parte de la patronal en brindar dichos insumos sanitarios.

Cabe destacar que el gremio presentó ante Administración del Poder Judicial un pedido formal para que se arbitren con carácter de urgencia todas las medidas sanitarias necesarias para garantizar la salud y seguridad laboral de las trabajadores y trabajadoras judiciales de la sede de Cruz del Eje, particularmente para quienes desarrollan tareas que implican contacto con personas privadas de la libertad y con dependencias del Servicio Penitenciario.

La delegada de AGEPJ de la Sede de Cruz del Eje Sofía Marchisone expresó “Desde el gremio entendemos que la protección de la salud laboral constituye una obligación indelegable del empleador y una condición indispensable para el normal desarrollo del servicio de justicia. Es por ello que hemos solicitado se arbitren con carácter de urgencia todas las medidas necesarias para garantizar la salud de nuestras compañeras y compañeros. No obstante, y hasta tanto se garanticem estos insumos desde AGEPJ hemos entregado a las y los trabajadores de Cruz del Eje los elementos protección porque la salud y la seguridad laboral no puede esperar.

Asambleas por recomposición salarial En Cruz del Eje

En el marco del plan de lucha por recomposición salarial que se viene desarrollando en todas las sedes tribunalicias de la provincia en una de las asambleas que se realizó en la sede de Cruz del Eje se debatió a partir de la proyección de una entrevista realizada por AGEPJ al abogado previsionalista de Córdoba Dr. Guillermo Carena quién aborda la temática del Sistema Previsional argentino y la situación de la caja de Córdoba.

 

 

 

A 11 años del primer grito masivo de Ni Una Menos, la violencia machista sigue arrebatándonos vidas cada 36 horas. Esta vez, con la vida de Agostina Madeleine Vega.

Como mujeres feministas, este caso nos interpela y conmueve profundamente. Como trabajadoras judiciales, que representamos el 75% del total del Poder Judicial, nos interpela además desde un lugar que conocemos demasiado bien: el de quienes reciben las denuncias, sostienen guardias, escuchan los relatos de violencia, acompañan a las víctimas y sostienen cotidianamente un sistema que hace años muestra signos evidentes de agotamiento. Por eso conocemos estas falencias desde adentro. No hablamos desde la teoría: hablamos desde la experiencia cotidiana de quienes intentan hacer funcionar un sistema que hace tiempo opera por encima de sus límites.

Desde AGEPJ y desde Judicialas, venimos advirtiendo estas falencias mucho antes de que una tragedia vuelva a exponerlas ante la sociedad. Hace años alzamos la voz para señalar las profundas grietas estructurales que presenta el Poder Judicial en nuestra provincia: la falta de recursos humanos y materiales, la fragmentación de los circuitos institucionales, la falta de diálogo con el resto de los dispositivos estatales encargados de prevenir la violencia de género, la ausencia de una perspectiva de género real en la toma de decisiones y en los altos mandos de dirección y el riesgo de exigir respuestas eficaces a un sistema que funciona permanentemente al borde del colapso.

Más aún, trabajamos de manera activa y constante en iniciativas que invitan al diálogo entre las diversas partes del sistema de justicia. El protocolo contra la violencia laboral y de género, el proyecto por la democratización de las tareas de cuidado dentro del Poder Judicial y la más reciente mesa interinstitucional para mejorar el abordaje judicial de la violencia de género son algunas de las iniciativas que hemos llevado a cabo en los últimos años en torno a esta problemática.

Ante un Poder Judicial que se niega a revisarse y a hacer autocrítica, nosotras alzamos la voz con claridad: el sistema actual pregona una supuesta eficiencia y rapidez que choca contra una realidad cotidiana signada por el desborde, la fragmentación y un financiamiento escaso y mal dirigido, pensado desde arriba sin conocer el trabajo cotidiano ni donde radican las necesidades más urgentes. No hay perspectiva de género posible en instituciones desbordadas y que no escuchan a sus trabajadoras.

Las unidades territoriales (antes Unidades Judiciales) son el primer eslabón del proceso penal. Estas dependencias sufren un constante vaciamiento. Mientras la escala de violencia e inseguridad multiplica la cantidad de denuncias y causas a investigar, los recursos humanos y materiales disminuyen. Existen realidades que son imposibles de ocultar: guardias sostenidas por una sola persona durante toda la madrugada, oficinas sin infraestructura adecuada y equipos que deben responder a situaciones extremas con recursos cada vez más escasos. Bajo estas condiciones, es imposible garantizar simultáneamente la celeridad, la escucha y el acompañamiento que las víctimas necesitan.

Asimismo, las Fiscalías de Instrucción, el Fuero de Familia, el Fuero de Violencia Familiar y Género y el Ministerio Público Fiscal, también conviven con el aumento exponencial de la litigiosidad contando con cada vez menos recursos y con directivas de formas de trabajo propias de otra época, no actualizadas a las necesidades reales de hoy. Así los equipos técnicos y administrativos se ven obligados a priorizar lo urgente de lo urgente, trabajando bajo niveles intolerables de presión, angustia y estrés. El compromiso de los trabajadores y trabajadoras es absoluto, pero es el diseño institucional del abordaje de las violencias de género lo que falla.

Advertimos con profunda preocupación que, ante cada crisis, la decisión institucional es la amenaza de sumarios o represalias contra quienes instruyeron las causas. Se intenta buscar culpables individuales para ocultar las falencias de diseño, presupuesto y gestión del propio Estado; los que hace años venimos denunciando desde adentro. Esta persecución instala un paradigma perverso y dañino: el de «trabajar para cubrirse». Un trabajador o trabajadora judicial que ejerce sus tareas con miedo a ser el chivo expiatorio de una resolución sumarial no puede concentrarse en lo importante, que es brindar un servicio humano y eficiente a la comunidad. Las fallas de coordinación, la fragmentación entre fueros y los circuitos burocráticos que revictimizan a quienes buscan ayuda son responsabilidad política de quienes diseñan las estructuras, no de quienes las sostienen con su salud y su esfuerzo.

La verdadera prevención no empieza con la persecución penal

Frente a cada femicidio consumado suele instalarse la idea de que la responsabilidad exclusiva recae sobre el Poder Judicial. Sin embargo, esa mirada parte de un error de diagnóstico que impide discutir soluciones reales. El sistema judicial, y especialmente el derecho penal, no están diseñados primordialmente para prevenir delitos, sino para intervenir cuando los hechos ya ocurrieron o cuando existen situaciones concretas que son puestas en su conocimiento. Las fiscalías investigan conductas y persiguen responsabilidades una vez producida la vulneración de derechos; no pueden sustituir las políticas públicas de prevención ni convertirse en la única barrera frente a la violencia de género.

Si verdaderamente queremos evitar nuevos femicidios, el foco debe estar puesto en las falencias del Estado en su conjunto. La prevención requiere inversión sostenida en políticas públicas específicas, fortalecimiento de las áreas de género, equipos interdisciplinarios, programas de acompañamiento y dispositivos territoriales capaces de detectar tempranamente situaciones de riesgo. Escuelas, centros de salud, clubes, espacios comunitarios, municipios y organismos especializados deben contar con recursos y herramientas para actuar cuando las primeras señales de alarma aparecen. El Poder Judicial tiene la obligación de mejorar sus respuestas, optimizar sus diseños institucionales y articular acciones con el resto de los organismos estatales, pero seguir señalándolo como único responsable no evitará ningún otro femicidio. Por el contrario, desvía la atención de las transformaciones estructurales que resultan indispensables para prevenir la violencia antes de que sea demasiado tarde.

Desde Judicialas estamos convencidas de que con el diagnóstico no basta; por eso, las políticas de género e interinstitucionales son y seguirán siendo la prioridad de nuestro trabajo colectivo: hemos impulsado y convocado de manera proactiva a Mesas de Articulación Interinstitucional para mejorar el abordaje de la violencia de género en el Poder Judicial. Sentamos en la misma mesa a representantes de Unidades Judiciales, Fiscalías, Defensorías, Equipos Técnicos, Cámaras del Crimen, el Polo de la Mujer y el Fuero de Familia y Violencia Familiar y Género. Estamos identificando dónde fallan los circuitos porque somos quienes los operamos y hemos propuesto de manera constante canales de coordinación para terminar con la fragmentación de los fueros y la burocracia que revictimiza.

Sin embargo, para que estos cambios se consoliden, el Poder Judicial debe cambiar muchas cosas: primero asumir que la perspectiva de género no se agota en el cumplimiento formal de la formación obligatoria (Ley Micaela) y que es inaudito que el diseño de la persecución penal esté a cargo exclusivamente de varones, lo cual quedó en evidencia en la conferencia de prensa en el marco del femicidio de Agostina: no puede discutirse la violencia contra las mujeres sin mujeres participando de las decisiones. Con los últimos movimientos institucionales, la Fiscalía General de la Provincia de Córdoba quedó en manos de cinco varones y eso es una decisión política por parte del Estado provincial. Solo desde AGEPJ nos posicionamos en contra, no escuchamos a ningún medio de comunicación hacerse eco de este reclamo. Se necesitan políticas profundas que dejen de ver la temática como una cuestión accesoria y la asuman como el norte de una reforma integral.

En segundo lugar, hay que asumir las fallas graves que existen en la comunicación entre la justicia y la sociedad. La falta de empatía, de lenguaje claro, de un diálogo eficaz y sincero, solo demuestra la enorme distancia que hay entre quienes resuelven los conflictos y quienes los viven y transitan. Se tiene que abordar urgentemente la soberbia judicial a la que nos tienen acostumbrados muchos de los magistrados, todo lo cual quedó reflejado en las palabras – a nuestro entender – desafortunadas del fiscal Garzón. Los sumariantes, los instructores de la causa, los cuerpos operativos en conjunto, trabajaron comprometidamente para esclarecer lo sucedido, pero nada de eso se vio reflejado en la comunicación institucional, donde pareció que se olvidaron que lo que estaban informando a la comunidad era la muerte de una joven de 14 años.

Si el Poder Judicial – y el Estado en su conjunto – no analiza, escucha y resuelve de raíz las deficiencias del sistema, la estructura seguirá colapsando.

Este 3J, las judiciales de Córdoba reafirmamos nuestro compromiso con la sociedad y con las víctimas de violencia. Exigimos que el Estado en su totalidad asuma su responsabilidad institucional: necesitamos políticas integrales para erradicar la violencia de género, recursos humanos y materiales para sostenerlas y condiciones de trabajo dignas para cada trabajador y trabajadora de la justicia.

Las advertencias existieron. Las venimos denunciando desde hace años.

Es tiempo de que el Poder Judicial y el Estado escuchen a quienes trabajan dentro de él.

Ni una menos. Ni un femicidio más.

 

PARA DESCARGAR DOCUMENTO: HACER CLICK ACÁ

 

 

El gremio de Judiciales de Córdoba aprobó por amplia mayoría un nuevo plan de lucha por recomposición salarial consistente principalmente en dos semanas de medidas de fuerza. La primera semana 60 hs. de paro con una movilización hacia Tribunales 1. La segunda semana un paro de 72 hs. en el interior y 60 hs. en capital con movilización hacia la casa de gobierno.

El gremio mantiene los reclamos centrales de: recomposición salarial urgente en cumplimiento del acuerdo de equiparación firmado en 2025; derogación de la ley 11.087 (y su antecesora, la 10.955) que, licuan gran parte de esa equiparación; y el cumplimiento de los puntos acordados en la Asamblea del 12 de marzo de 2026 (carrera, ascensos, pases a planta, condiciones de trabajo e insumos). El sindicato insiste en las propuestas concretas de recomposición salarial en el marco del acuerdo vigente de equiparación. La asamblea expresó la importancia del reciente fallo del Tribunal Superior que ordena morigerar el porcentaje de los aportes extraordinarios y limitarlos en el tiempo atribuyendo en parte el mismo a la enorme movilización, tenacidad en el reclamo y unidad expresada por los gremios estatales en contra de la emergencia jubilatoria.

 

Asimismo la asamblea expresó su repudio al femicidio de Agostina Vega sumándose a la convocatoria a movilizar para el día de mañana 3 de junio a las 17 hs. en una nueva marcha de “Ni Una Menos”.

Plan de acción y calendario

. Primer paro de 60 horas
Miércoles 3 de junio, desde las 12 hs.: abandono y concentración en Tribunales I; comienza un paro general de actividades de 60 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo ni marcación.
Finaliza el viernes 5 de junio a las 24:00 hs. o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.
Viernes 5 de junio movilización con gremios estatales.
. Segundo paro de 72 hs. en interior y 60 hs. en capital
Miercoles 10 de junio. En interior inicia el 10/6 a las 0 hs. y en capital a las 12 hs. Movilización hacia casa de gobierno. El paro finaliza a las 24 hs. del día 12/06 o a la culminación del turno donde exista trabajo nocturno.

Desde el Frente de Gremios Estatales Aportantes a la Caja de Jubilaciones entendemos que el pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia que, al analizar un caso individual de un jubilado (Auto N° 50 de la Sala Electoral y de Competencia Originaria del TSJ, del 29 de mayo de 2026), dispuso morigerar la alícuota adicional prevista para activos y activas en la Ley 11087, reduciéndola del 8% al 6%, tiene una importancia central.

Más allá de los alcances concretos de esta resolución cautelar, que formalmente se limita a un caso individual, el fallo constituye un mensaje claro para el Poder Ejecutivo Provincial: la denominada «Ley de Equidad Previsional» no es otra cosa que un ajuste sobre los salarios de las y los trabajadores activos y sobre los ingresos de jubiladas y jubilados.

Durante todo este tiempo sostuvimos que el incremento de los aportes previsionales impuesto por la Ley 11087 implicaba una reducción salarial encubierta. También advertimos que esa disminución del salario de las y los activos impactaba directamente sobre la base de cálculo de los haberes previsionales, afectando derechos constitucionales y previsionales básicos.

 

Hoy la Justicia comienza a reconocer la razonabilidad de esos planteos.

 

A esta instancia se ha llegado gracias a la lucha gremial, política y judicial sostenida por el Frente de Gremios Aportantes a la Caja. Fueron las movilizaciones, las acciones de protesta, las carpas, las medidas gremiales y la permanente presencia en la agenda pública las que permitieron visibilizar la injusticia y la ilegalidad de una norma impuesta sin diálogo y a costa de los trabajadores y trabajadoras.

También ha sido fundamental la estrategia jurídica impulsada por las organizaciones sindicales junto a los equipos de abogados y abogadas previsionalistas, quienes mantuvieron viva la discusión judicial sobre la constitucionalidad de la Ley 11087.

Si bien en anteriores resoluciones la Justicia rechazó la legitimación activa de los gremios para promover acciones colectivas en representación de sus afiliados y afiliadas, este nuevo fallo termina dando parcialmente la razón a uno de los planteos centrales que venimos sosteniendo desde el primer día: el aumento de aportes previsionales impuesto a las y los activos constituye una afectación salarial que repercute directamente sobre los futuros haberes jubilatorios.

Si bien se nos ha negado la legitimación de las organizaciones sindicales para representar colectivamente a las y los trabajadores afectados y ello es una restricción que carece de razonabilidad; este resultado confirma que la lucha gremial, política y jurídica que venimos sosteniendo desde la sanción de la ley fue determinante para instalar el debate público y judicial sobre la inconstitucionalidad de esta reforma.

Entre los fundamentos del fallo, el TSJ sostiene que la medida dispuesta por la Ley 11087 garantiza que el haber jubilatorio respete el 82% del salario líquido del trabajador activo. Bajo ese razonamiento, entiende que si se mantuviera la cautelar dictada por la Cámara Contencioso Administrativa, el jubilado involucrado en el caso percibiría aproximadamente un 90% del salario líquido del activo en lugar del 82%. Sin perjuicio de ello, el propio Tribunal reconoce que el contexto actual ha variado sustancialmente y que esa modificación justifica la reducción de la alícuota extraordinaria del 8% al 6%.

Resulta particularmente relevante que el propio Tribunal reconozca que el contexto actual debe ser considerado al momento de evaluar la razonabilidad de las medidas adoptadas por la Provincia. Entre sus fundamentos, el TSJ destaca como un hecho nuevo el acuerdo alcanzado entre Córdoba y ANSES, mediante el cual el organismo nacional transferirá 120 mil millones de pesos al sistema previsional provincial, a razón de 10 mil millones mensuales hasta abril de 2027. Para el Tribunal, esta circunstancia modifica sustancialmente el escenario que dio origen a la Ley 11087 y justifica la reducción de la alícuota extraordinaria.

Pero el fallo va aún más lejos. El TSJ señala expresamente que las autoridades competentes deberán disminuir progresivamente los aportes establecidos por la legislación cuestionada, marcando una orientación clara respecto del futuro de la Ley 11087.

Se trata de un avance significativo. Si bien la resolución no declara aún la inconstitucionalidad de la norma en una sentencia de fondo, sí reconoce que el peso del ajuste debe reducirse y que, incluso, esa reducción deberá profundizarse en el tiempo. Es decir, la Justicia empieza a cuestionar uno de los pilares centrales de la ley que venimos denunciando desde su sanción.

Este nuevo escenario demuestra que existen alternativas distintas al ajuste sobre trabajadores activos y pasivos para atender la situación financiera de la Caja. Inclusive y viendo el acuerdo con ANSES es posible pensar en morigerar todas las escalas dispuestas por la Ley.

Experiencias similares en otras provincias confirman que las reformas previsionales regresivas encuentran cada vez más resistencia social, sindical y judicial. En Entre Ríos, las y los trabajadores estatales enfrentan un proyecto del ejecutivo regresivo que busca extender los períodos de cálculo de los haberes e imponer aportes extraordinarios. En Santa Fe, medidas similares han debido ser revisadas ante la presión gremial y los reveses judiciales.

Reafirmamos también que seguiremos exigiendo al Gobierno Nacional de Javier Milei el cumplimiento integral de las obligaciones de financiamiento previsional y la remisión efectiva de los fondos que corresponden a la Provincia de Córdoba. Del mismo modo, exigimos al Poder Ejecutivo Provincial que termine con el ajuste que implica la Ley 11087 y avance en la devolución integral de los aportes extraordinarios impuestos a trabajadores activos y pasivos, no sólo en los términos sugeridos por el TSJ sino en la totalidad del perjuicio ocasionado.

Asimismo, reiteramos que una parte sustancial de los problemas financieros de nuestra Caja tiene origen en políticas de precarización laboral que desfinancian el sistema previsional mediante mecanismos salariales no remunerativos, pagos en negro y formas de contratación que reducen los aportes y contribuciones que deberían ingresar al régimen.

Este fallo constituye un paso importante. No resuelve definitivamente el problema, pero confirma algo que venimos sosteniendo desde hace años: La Ley 11087 no era equidad previsional. Era ajuste salarial.

Y frente a ese ajuste, la organización, la lucha y la persistencia de las y los trabajadores vuelven a demostrar que teníamos razón.

Seguiremos en la lucha con acciones gremiales, políticas y judiciales para mantener en agenda la exigencia por una real solución al tema previsional que no implique un ataque a las y los trabajadores y jubilados.

 

 

En el marco del pedido realizado por AGEPJ para que se gestione la exención del pago del estacionamiento medido para las y los trabajadores del Poder Judicial de Córdoba, representantes del gremio mantuvieron comunicación con el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Córdoba, Rodrigo Fernández.

Desde el municipio se informó que en los próximos días se darán a conocer las medidas que se implementarán respecto de las y los trabajadores que prestan tareas en las zonas alcanzadas por el nuevo sistema de estacionamiento medido.
Las autoridades municipales señalaron que se encuentran evaluando adecuaciones específicas para trabajadores y trabajadoras afectados por esta situación, y que la solución que se adopte tendrá un alcance general para las y los usuarios frecuentes trabajadores de las zonas involucradas.

Desde AGEPJ continuaremos realizando las gestiones necesarias y efectuando el seguimiento correspondiente para garantizar que las medidas contemplen las particularidades de las y los trabajadores judiciales que desarrollan sus tareas en los sectores alcanzados por esta regulación.