El pasado, lunes 6 de abril, realizamos un gran paro provincial de 24 horas en todas las sedes de tribunales y unidades judiciales de Capital e interior provincial. Esta medida de fuerza forma parte del plan de lucha votado en la última Asamblea General Extraordinaria.
Las y los judiciales de toda la provincia demostramos que el camino siempre es la unidad en la lucha. A pesar de los intentos por desalentar la medida, la respuesta de las y los compañeros fue contundente: un alto acatamiento al paro en defensa de nuestro salario y jubilaciones.
La adhesión a la medida de fuerza es el reflejo de una necesidad clara: diálogo y soluciones. No buscamos el conflicto por el conflicto mismo, sino el respeto a nuestros derechos y la apertura de los canales de negociación que venimos solicitando formalmente. En unidad seguimos defendiendo el salario, las jubilaciones y nuestras condiciones de trabajo.
El Secretario General de AGEPJ Federico Cortelletti expresó que “Las y los judiciales venimos dando una lucha en dos planos. Uno junto a los gremios estatales solicitando la derogación de la ley de equidad jubilatoria. El otro solicitando al TSJ articular estrategias propias que mejoren la situación salarial en torno al cumplimiento del acuerdo de equiparación, cuestiones vinculadas a la tasa de justicia, permanencia en la categoría, ascensos y pase a planta de contratados y contratadas, entre varias cuestiones más definidas en la asamblea extraordinaria. Para eso reclamamos un ámbito de negociación.”

Por su parte el Secretario del Interior Pablo Sabas “El paro tuvo un gran acatamiento en toda la provincia, eso es la manifestación del deterioro constante de nuestros ingresos frente a la inflación y el ajuste. Nuestra estrategia sigue siendo la construcción de la unidad de las y los judiciales en torno al objetivo principal de obtener recomposición salarial, ya sea vía derogación de leyes de ajuste u obtención de mejoras cuyo resorte está en manos del empleador directo que es el Poder Judicial.”
Hoy martes 7 de abril continúa el plan de lucha votado en la Asamblea Extraordinaria con asambleas sorpresivas
















